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El diseño y la construcción son, inevitablemente, dispositivos de exclusión. No es necesario apoyarse en la teoría para entender que hay cuerpos que importan más que otros. Las prácticas espaciales, operando entre la sumisión a contextos y posiciones liberales, y una reclamada "autonomía", sistemáticamente excluye cueros, agentes y entidades.
Caring Assemblis propone la construcción de un foro, un programa público híbrido donde se puedan construir narrativas y protocolos espaciales para diseñar un futuro cercano. Los participantes, voces relevantes ligadas al diseño y pensamiento (Anna Puigjaner, Ana Naomi de Sousa y Bernardo Amaral, Jara Rocha y Mary Maggic) plantearán cuatro conversaciones con agentes locales.
El programa público se complementa con un taller colaborativo de diseño especulativo de comunidades, para especular diferentes futuros después de un colapso inminente.
Caring Assemblies forma parte de una investigación a medio plazo que se complementa con un debate en el pabellón portugués de la Bienal de Venecia y la conducción de una conversación en el congreso Solas.
El aire no puede ser únicamente representado como un espacio vacío, como un agente etéreo e inasible, sino que ha de entenderse como un medio cargado de materiales, información y energía. Salvo en contadas excepciones y condiciones atmosféricas, nos resulta dificil percibir a simple vista la materialidad de este medio. Un medio que, a día de hoy, está sustituyendo los focos extractivos bajo el paradigma de una nueva economía verde. Los mismos territorios que hace un siglo fueron asediados por perforaciones y vaciados sin precedentes, hoy vuelven a ser el centro de miradas que buscan en este anhelado dorado renovable un nuevo foco de extracción.
Modelar el aire es una investigación de campo y un proceso de mediación y especulación en torno a la riqueza territorial de la Montaña Central Leonesa, un territorio de extraordinaria diversidad y a la vez acechado por el fantasma de la energía eólica. Cuatro parques eólicos, y las infraestructuras que los soportan, planean sobre este lugar para reconvertir las ruinas del carbón en un nuevo polo energético. El hidrógeno verde va a sustituir la combustión constante del carbón mineral; las líneas de evacuación y corredores eléctricos seguirán funcionando con un nuevo motor que ha cambiado la materialidad fósil por la promesa de una energía constante, limpia e inagotable. ¿Es esto realmente así? ¿Qué realidades viven, operan y habitan bajo el umbral de detectabilidad de zonas protegidas e informes de impacto ambiental? ¿Qué voces no-humanas, no-sintientes o maquínicas no se están escuchando?
Estructurada en tres fases, la investigación partió de conversaciones formales e informales con expert_s y no expert_s, trabajo de campo y material de archivo de diferente naturaleza, para levantar un registro heterogéneo de agentes involucrados en el ecosistema en torno a esta problemática. Alejándose del supuesto rigor tecnocrático que privilegia la voz del experto por encima de otras, sino desde la experiencia y testimonio directo, para poner los deseos legítimos, miedos y amenazas acechantes encima de la mesa.
Una segunda fase consistió en la construcción de un modelo territorial de la Montaña Central Leonesa. Utilizando los lenguajes propios de los informes de impacto ambiental, el territorio se abstrae en píxeles de un kilómetro disputados por agentes humanos y no humanos. Un mapa que en diversos tiempos recogía comunidades, poblaciones, recursos, luchas y conflictos, vestigios y promesas futuras.
Finalmente, el Parlamento de Futuros Energéticos es una dinámica lúdico-especulativa, un juego de roles que, a través de un sistema de fichas y afiches, sienta a la mesa a decenas de agentes presentes en el territorio, agentes con intereses, miedos, amenazas, deseos y marcos temporales distintos y propios. Una dinámica narrativa y jugable nos pone en la piel de otros cuerpos y entidades para discutir, acordar y disentir sobre los futuros de un territorio que, de otra forma, estará abocado a los discursos oficiales de los nuevos paradigmas energéticos.
Modelar el aire es un proyecto desarrollado en residencia en la Fundación Cerezales Antonino y Cinia, en Cerezales del Condado (León), dentro de las residencias NUDO/KNOT, de la FCAYC y el ILC (Instituto Leonés de Cultura).

¿Es posible cartografiar el presente usando mecanismos aparentemente obsoletos, extemporáneos o anacrónicos? ¿Podemos llegar a interpretar la contemporaneidad basándonos exclusivamente en un elemento pretérito como método de estudio?
Si entendemos la Historia no como un elemento meramente documental o testimonial, y por lo tanto pasivo, sino como una herramienta propositiva y activa, seremos capaces de traer al presente elementos del pasado para proyectar en el futuro, aplanando el pasado histórico y condensándolo en el presente inmediato. Esta concepción del ahora no como una condición superficial o, sino como una realidad siempre cambiante pero de raíces profundas en la Historia es la que nos permitirá tomar como método de estudio y de representación de la contemporaneidad una serie de conceptos y valores definitorios de la antigua Roma: Las Virtudes.
A través de cuarenta conceptos abstractos, de cuarenta valores, la sociedad romana, y por lo tanto los individuos que la componían, eran capaces de reconocerse, identificarse y cualificarse tanto en la esfera pública como en la privada. Estos cuarenta atributos no solamente servían como modelo al que todo ciudadano del Imperio romano había de aspirar sino que nos permiten (desde el presente) entender y explicar el modelo de sociedad que estas cuarenta Virtudes pretendían configurar. ¿Seguimos siendo capaces de vernos reflejados en ellas o por el contrario es necesario reformularlas? Desde el convencimiento de que aunque sea de forma parcial, subvirtiendo el significado de las mismas o de manera decididamente antagónica a cada una de ellas, las Virtudes siguen teniendo una vigencia tal que permiten formular, generar y catolizar una serie de reflexiones acerca de la contemporaneidad, una por cada una de las cuarenta.
Se propone, a través de Bartlebooth: Las Virtudes, un recorrido contemporáneo a través de las ruinas de la sociedad romana. Cuarenta colaboraciones, cuarenta colaboradores que han configurado una constelación múltiple e inestable de textos, imágenes, cartografías y objetos. Una aproximación a la ciudad, como paradigma de lo contemporáneo, a través de la detección de esas virtudes capaces de representarla, bien por su confirmación o bien por su ausencia. Sólo así, a través de un mosaico fragmentado, de cuarenta visiones particulares de la ciudad y arquitectura contemporáneo, el lector podrá utilizar esta publicación como una herramienta de análisis, sacando sus propias conclusiones.
Colaboradores:
Juan Paulo Alarcón Carreño
David Bestué
Pedro Pitarch
Tono Mejuto
María González y Juan José López de la Cruz
Concha Lapayese Luque
El primo Ramón
Concepción García
Jaume Prat Ortells
Adrián González del Campo
Jorge Fernández Cuadal (Calle)
Ergosfera
Andrew Kovacs
José Manuel López Ujaque
Luca Galofaro
João Rosmaninho
Jorge Rodríguez Seoane
José Ramón Alonso Pereira
Carlos Quintans
Léopold Lambert
Lucía Jalón Oyarzún
Virginia de Diego
Omar Curros
Carlos Pita
Ruohong Wu
Jorge Meijide
Luis Gil y Cristina Nieto
Iago Valverde
Jaime Sanz de Haro
Tatiana Poggi
Arturo Franco Díaz
Joana Covelo Alonso
Miguel Mesa del Castillo
Fanzine de Arquitectura Ibérica
Fernando Castro Flórez
Ana Melgarejo
Verónica Francés
Joaquín García Vicente
n’Undo
Rafael Hernández Martínez
Bartlebooth es un proyecto editorial realizado en Coruña desde 2013 por Luis Armas Sar, Antonio Giráldez López, Begoña Hermida Castro y Pablo Ibáñez Ferrera.

La teoría de la arquitectura ya ha profundizado en cómo la forma, la tipología, el estilo ha definido la producción espacial a través de la historia. Pero, ¿cómo construyen la ley, las instrucciones, los códigos o las excepciones el espacio contemporáneo? ¿Podemos encontrar proyectos definidos por decisiones políticas, instrucciones de uso o pliegos de condiciones en lugar de diseños acabados? ¿Podemos encontrar procedimientos arquitectónicos que rechacen tabula rasa para ensamblar elementos y sistemas existentes? ¿Podemos construir una taxonomía de formas de acción que trabajen únicamente con lo que ya existe?
Bartlebooth es una plataforma editorial independiente que examina las formas de producción del espacio contemporáneo. Sus experimentos tienen como objetivo desvelar cuáles son los marcos, condiciones y disposiciones, así como las operaciones, protocolos y procedimientos que construyen las prácticas espaciales en la actualidad. Para este propósito, cada publicación se entiende como un espacio de fricción de múltiples voces -desde posiciones distantes y periféricas- que cuestionan una hipótesis articuladora inicial.
Bartlebooth, desde su creación en el año 2013 se ha materializado a través de seis experimentos, seis ediciones limitadas y numeradas, cada una de ellas vertebrada en torno a un único tema central y unas instrucciones precisas que condicionan tanto el continente como el contenido. Así, cada número cuenta con un número variable de reflexiones y colaboradores, que orbitan en torno a los límites disciplinares de la arquitectura incluyendo miradas externas a ella. La filosofía, el arte, la fotografía, la ley, la poesía, la estética o la crítica de arte pasan a formar parte de una publicación que tiene como centro vacío la reflexión arquitectónica; cuestionando a través de estas figuras centrífugas los límites de la misma.
Bartlebooth es un proyecto iniciado en A Coruña en el año 2013 formado por Antonio Giráldez, Begoña Hermida, Pablo Ibañez y Tarsila Sánchez. Han formado parte de él Luis Armas, Rafael Cubillo y Juan Valiente. A lo largo de los seis experimentos han participado 113 colaboradorxs de diferentes disciplinas.

Más allá de lo humano explora discursos y prácticas que desplazan al hombre del centro de la producción espacial y entienden su posición dentro de un sistema global atravesado por múltiples tentáculos. Una realidad habitada por bacterias, animales, residuos, cadenas de bits, órdenes logísticas, hongos, ciborgs, territorios, ecosistema, aires…
A través de sus páginas, encontraremos aproximaciones que rompen el binomio cultura-naturaleza, propuestas para una nueva geología postnatural, arquitecturas y dispositivos que convocan a animales no-humanos y otros agentes, exploraremos las implicaciones espaciales del antiespecismo, cómo utilizar las realidades biológicas de otras especies para la recuperación de un territorio y descubriremos las nuevas realidades espaciales de la acumulación de datos y de los nuevos entornos automatizados.
Contribuciones de Timothy Morton, Gabriel Ruiz-Larrea, Paulo Tavares, Takk (Mireia Luzárraga + Alejandro Muiño) y Miguel Mesa, Fernando Cremades, Catia Faria, The Extrapolation Factory, Husos, Stephen Graham, Manuel Beltrán / Institute of Human Obsolescence y Víctor Muñoz Sanz.

Nuevos formatos, nuevos imaginarios es una publicación que orbita en torno a cómo los nuevos procesos, formatos y contextos de producción de conocimiento plantean nuevas interrogantes que han de ser abordadas desde las prácticas espaciales críticas. Situándose a caballo en un mundo entre lo físico y lo digital, reclaman nuevas estéticas y nuevos imaginarios. ¿Han democratizado el acceso a ciertas discusiones o por el contrario privilegian a unos pocos? ¿Han sido capaces de construir nuevas estéticas a través las cuales interrogar nuevas realidades y conectar con otros receptores? ¿Es posible repensar hasta qué punto los medios y mecanismos utilizados en la actualidad están condicionando nuestras prácticas espaciales? O, pensémoslo al revés, hasta qué punto las nuevas sensibilidades, preocupaciones y agencias arquitectónicas deben encapsularse en formatos superados o requieren de nuevos mecanismos capaces de visibilizar estas nuevas prácticas.
Nuevos formatos, nuevos imaginarios es una publicación colectiva que plantea nuevas posibilidades para la construcción de un repertorio disciplinar expandido que se deje contaminar por las nuevas tecnologías y que, a la vez, reflexiona sobre como éstas modifican prácticas existentes como la producción arquitectónica, la crítica o difusión. Cuenta con colaboraciones de Contribuciones de Eyal Weizman, Elii, Helen Hester, Christina Agapakis (Ginkgo Bioworks) + Alexandra Daisy Ginsberg + Sissel Tolaas, Lluís J. Liñán, Davide Tommaso Ferrando, Peio Aguirre + Andrés Carretero, Hito Steyerl, Ryan Scavincky, Elena Castro Córdoba + Laura Tabarés.

Veredes surge como búsqueda por satisfacer el conocimiento de la actividad arquitectónica y de las acciones tangentes a ésta que se generan, así como su relación, posición e influencia dentro de la globalidad que nos rodea.
Es un espacio de divulgación de diversos proyectos, artículos y actividades, buscando nuevas influencias e intercambio de un modo más fluido y participativo. Además de ofrecer la inmediatez de las noticias, se puede buscar información a través de distintas clasificaciones.
Las secciones actuales:
· artículos: de temática variada de profesionales de distintos campos, acercándolos al público;
· faro: artículos de crítica sobre la arquitectura o tangentes;
· obras: regularmente se divulgarán las obras de profesionales de distintos campos, acercándolos al público;
· nasa: ilustraciones reflexivas de diferentes autores;
· baliza: el objetivo es presentar vías tangentes dentro de la profesión de arquitecto;
· aparejo: presentar nuevos “herramientas” que pudiesen ser útiles para desarrollar y facilitar la labor del arquitecto.
· eventos: sección que dará cuenta de distintas actividades, tales como conferencias, talleres, exposiciones, etc;
· deriva: actividades organizadas o coorganizadas por veredes.
· publicaciones: libros y revistas de interés;
· capturas: artículos de interés sobre temáticas afines a la arquitectura;
· tv: vídeos sobre arquitectura o tangentes;
· derrotero: geoposicionamiento de las obras publicadas;
Es un proyecto abierto y en contínuo contacto con nuevos colaboradores para aumentar la calidad de contenidos y secciones existentes.

La informalidad es reticente a las lógicas del poder. Escapa a su control, lo evade y lo elude para proponer otras formas de habitar, otras formas de ser y estar en el mundo. Observar aquello que queda fuera del radar, de los trazos precisos de le planificación urbana, detenerse en los aspectos menudos de márgenes habitados, maravillarse ante su riqueza y diversidad es parte del trabajo que Iago Carro desde Ergosfera lleva haciendo desde 2006. Descampados, ciudades vacacionales, anfibios, huertas, obras entendidas como espectáculos urbanos, construcciones vernáculas perseguidas por la ley de la estética, y conversaciones caminadas han sido algunos de los núcleos de sus investigaciones. Hoy, ya entrado el verano, nos reunimos con él para entender mejor la ciudad que habitamos.

En diciembre de 2017, C Tangana y Dellafuente publicaban en YouTube el videoclip del tema Guerrera. Los artistas despliegan la totalidad de las referencias estéticas heredadas de la escena trap americana: ropa deportiva de marca, ostentosos abrigos de piel y brillantes accesorios de oro. El escenario cilíndrico y sus paramentos, de un hormigón armado perfectamente encofrado, son, sin embargo, más propios de la depuración geométrica y constructiva de la arquitectura de vanguardia que de la ingeniería infraestructural más aséptica. El espacio se corresponde con las ruinas prematuras del Museo de la Automoción Eduardo Barreiros. Ordenado su derribo en 2018, este edificio de 37.000m2 es solamente el penúltimo capítulo de una compleja historia de evasión fiscal, ausencia de licencias de construcción, impacto ambiental y prevaricación política. Narrado ad infinitum en las conferencias de los arquitectos por todo el mundo, fue perdiendo peso progresivamente en los discursos del estudio hasta desaparecer por completo, a medida que las noticias sobre el futuro de la estructura poblaban las páginas de los medios nacionales.
Sus 27 millones de reproducciones contrastan con el silencio de la prensa cultural, así como los esfuerzos de los implicados por esconderlo de la exposición mediática. El videoclip, evidencia visual y pornográfica de la complicidad entre política y arquitectura, muestra además una relación fructífera entre la música urbana y la arquitectura contemporánea, donde el peso audiovisual de la primera transforma a la segunda en una escenografía específicamente seleccionada por sus componentes estéticas o simbólicas. De forma más detallada que en cualquier revista, a través de planos inéditos, podemos recorrer buena parte de la arquitectura contemporánea sin despegarnos de la pantalla.
Con un impacto que ningún medio arquitectónico ha tenido jamás, estas instantáneas construyen un extenso atlas visual de relaciones entre espacio público y música urbana. Selling Bricks es un archivo audiovisual abierto que trata de recoger, identificar y catalogar estos escenarios creando un recorrido por la arquitectura contemporánea española a través de capturas de pantalla.
Selling Bricks es un proyecto de investigación compuesto por tres elementos clave hasta la fecha.
"Selling Bricks & Exposing Architectural avant-garde", un fotolibro y feed de Instagram que recopila más de cien ejemplos de arquitectura contemporánea española presente en videoclips de música urbana de 2014 a 2020.
"Selling Bricks", una instalación audiovisual realizada en el marco de Doce Fábulas Urbanas (exposición en Matadero Madrid comisariada por Ethel Barahona). En esta instalación se traslada a formato de ensayo audiovisual el archivo visual generado con anterioridad superponiendo entrevistas en profundidad a artistas, realizadores audiovisuales y teóricos.
"Selling bricks. Urban video clips, built environment and spatial politics" es un proyecto de archivo web/ ensayos audiovisuales que investiga los conflictos espaciales e implicaciones arquitectónicas visualizadas a través de los videoclips de música urbana. A través de tres ensayos que reúnen material de archivo, planimetrías originales, testimonios y más de 200 videoclips recorre las periferias urbanas de España, Portugal, Italia, Francia, Reino Unido y Holanda. Fue desarrollado en la residencia For the Record del Het Nieuwe Instituut (Róterdam) y el Netherlands Institute for Sound and Vision /Hilversum) y más tarde expuesto en la exposición Frozen Music en Bureau Europa (Maastricht). El proyecto puede consultarse en abierto en https://sellingbricks.bartlebooth.org/

Conversaciones, voces y proyectos a través de los cuales discutir e imaginar futuros espaciales más justos. Futuros que, desde las ruinas del presente, las violencias y exclusiones, imaginan alternativas capaces de vislumbrar nuevas posibilidades. Arquitecturas amables con otras especies y territorios, prácticas espaciales para la hospitalidad, mediadoras de memorias orales y microbianas, nuevos imaginarios para el aprendizaje, nuevas (y no tan nuevas) arquitecturas para el cuidado más allá de la vivienda y tecnologías domésticas al servicio del bien común para una producción espacial todavía por venir.
Futuros mejores se ha desplegado en diferentes formas y en diferentes contextos:
Como programa público, Caring Assemblies. Designing for Better Futures, actividad satélite de la Porto Design Biennale (2021), un ciclo de conversaciones online que finalizó en un taller de mapeado especulativo. Con la participación de Anna Puigjaner, Paulo Moreira, Ana Naomi de Sousa, Sinho Baessa de Pina, Bernardo Amaral, Mary Maggic, Miriam Simun, Jara Rocha y Manufactura Independente.
Como debate, Caring Assemblies. Positions on Space-to-come, en el Pabellón de Portugal en la Bienal de Arquitectura de Venecia (2021), con la participación de Husos (Diego Brajas y Camilo García), Mariana Pestana, Isabel Gutiérrez Sánchez y Candela Morado.
Como publicación, Futuros mejores, con las contribuciones de Husos (Diego Barajas y Camilo García), Mariana Pestana, Isabel Gutiérrez Sánchez, Candela Morado, Anna Puigjaner, Superflux, Alejandro Galliano, La Escuela Nunca y los Otros Futuros, Studio Ossidiana.
En otros contextos, como conversatorio en el congreso de Arquitectura y Cuidados Sol_s (MACa, ETSAM, Madrid) o en el Festival Urbanbat (Bilbao), entre 2020 y 2023.

¿Qué entendemos por protocolos? Esta es una pregunta central a las 300 páginas que se despliegan en Bartlebooth: Protocolos. Una publicación cuyo eje central trata de evidenciar el papel central que han adquirido instrucciones, normativas, algoritmos, legislaciones, acciones, tácticas, planes, manuales, patentes, controles, certificaciones, estrategias, procedimientos, softwares…como herramientas centrales de construcción del espacio contemporáneo frente a objetos y diseños estáticos. Unos mecanismos sin —aparentemente— ninguna fisicidad, enunciados a través de textos burocráticos, de esquemas y borradores en hojas de papel, de legajos recopilados en archivos, de promulgaciones en parlamentos o de soberanías reclamadas en territorios, tienen la capacidad de transformar el espacio sin definir el resultado final, sino sólo los pasos necesarios para llegar hasta él. Posibilitando, ordenando y prescribiendo ciertas acciones a la vez que prohibiendo otras tantas para alcanzar un resultado que, si bien ha sido previsto, deja espacio a lo imprevisto, a lo contingente y a su manipulación consciente o no durante el proceso. Una secuencia de acontecimientos, de pasos a seguir, que aquel que la conoce con precisión puede replicar, modificar o subvertir, lo que hace que cualquier autoría pierda sentido sino es formulada como parte de un proceso en transformación.
Para analizar la vigencia de estos vectores arquitectónicos la publicación se ha centrado en procesos menores, incluso analógicos en un mundo digital. Construir un manual de instrucciones formado por otros protocolos, los cuales están encarnados en cuerpos y tácticas subversivas, materializados en arquitecturas y planes urbanísticos o implantados con violencia sobre los territorios a través de decisiones políticas y judiciales. Doce miradas constituirán un precario set de herramientas con una vocación radicalmente operativa, la de generar procedimientos útiles que permitan navegar, analizar y operar en el interior de la maraña de protocolos y normas, y extraer de ella nuevos materiales de construcción del espacio. Doce miradas que ahondarán dentro de la ley, la subvertirán y manipularán, generarán nuevas normas o directamente irán contra ella.
Doce reflexiones complementarias, que van desde el cuerpo al territorio. Doce reflexiones complementarias, prácticas o teóricas donde se encuentran visiones sobre la justicia espacial, traceurs recorriendo cementerios, zonas francas y parques tecnológicos, hoteles ilegales sobre parques naturales, protocolos artísticos para implementar en la arquitectura, pliegos de condiciones a través de los cuales transformar la periferia, instrucciones para generar arquitecturas orientadas a prácticas sexuales disidentes, aguas internacionales desplazadas, planes para expropiar escritos por un famoso atracador de bancos o cómo una serie de decisiones políticas y un Bulldozer pueden construir un dramático proyecto arquitectónico.
Con colaboraciones de Keller Easterling, Andreas Philippopoulos-Mihalopoulos, Léopold Lambert , Ángela Juarranz, VenidaDevenida, Alejandro Cantera, n'UNDO, Democracia, Núria Güell y Levi Orta , Giuditta Vendrame, Lluis Juan Liñán y COLAB (Gaizka Altuna, Begoña de Abajo, Enrique Espinosa y Almudena Ribot)
Bartlebooth es un proyecto editorial realizado en Coruña desde 2013 por Antonio Giráldez López, Begoña Hermida Castro, Pablo Ibáñez Ferrera y Tarsila Sánchez Blanco.

Frente al objeto pulido y terminado, multitud de procesos precarios. Frente al nombre, los verbos. Frente a la creación individual proponemos ensamblajes y producciones colectivas, donde la autoría carezca de cualquier sentido. Frente a la Arquitectura, las arquitecturas menores. Frente a la tabula rasa, proponemos visitar el desguace o basurero en donde encontraremos todos los materiales necesarios que alterar, hackear, subvertir, procesar, samplear, modificar, amputar, reorientar, retocar, destruir (parcial o totalmente), diseccionar, profanar, demoler, derribar, retocar, manipular, desterritorializar, suprimir, ensamblar, injertar. Todos ellos, modos de producción que se resisten, cuando no rechazan de pleno, las lógicas de un sistema, capaces de convertir cualquier producto en una mercancía disponible al mejor postor. Miremos con atención en las posiciones marginales, en los pliegues y en el corazón mismo del propio sistema, pues allí encontraremos prácticas de resistencia, individuales o colectiva, con el único propósito de generar estrategias alternativas, incapaces de ser capturadas.
La Producción: cuatro estrategias menores propone ahondar en cuatro procesos marginales o periféricos de producción que no se basan en la creación ex-novo sino en la manipulación, alteración, subversión de fragmentos existentes. Para ello se han escogido cuatro estrategias menores a través de las cuales explorar estos mecanismos de resistencia donde las colaboraciones respondían formalmente, a su vez, a los mecanismos sobre los cuales reflexionaban. Chatarrear, Hackear, Samplear y No-Hacer son las cuatro estrategias que vertebran el número a través de las veinte colaboraciones que lo integran.
Colaboraciones:
Mengya Yang
Sara Escudero
Ángel Martínez García Posada
Pedro Hernández
Manuel Sendón
Uriel Fogué
Núria Güell
Davide Tommaso Ferrando
Roberto Equisoaín
Francisco García Triviño
Joaquín García Vicente
Atxu Amann + Rodrigo Delso
Santiago Sierra
Yolanda Pérez Sánchez
Juan Creus, Virginia de Diego
Miguel Mesa del Castillo + Juan Carlos Castro
Tatiana Poggi
Luis Díaz
Eduardo Navas.
Bartlebooth es un proyecto editorial realizado en Coruña desde 2013 por Antonio Giráldez López, Begoña Hermida Castro, Pablo Ibáñez Ferrera y Tarsila Sánchez Blanco.