Un viaje autosuficiente.
Nos encontramos en Zamora, a orillas del río Duero, un enclave único y destinado al abandono como ya sucedió en dos ocasiones anteriores. El lugar elegido nos da la oportunidad de realizar cuatro viviendas para viajeros en la orilla izquierda del río. ¿Qué mejor lugar que este para un arquitecto viajero? Un río que une dos países, dos culturas, y sobre todo en un lugar con unas oportunidades como las que se nos presentan.
Se trata de una intervención sobre Las aceñas de Cabañales, que datan de principios del siglo XX y son una serie de 4 molinos.
La estrategia que se sigue en esta intervención es sencilla y consiste en intentar respetar al máximo lo existente, realizar una organización sencilla y aprovechar la energía que genera el río.
Para realizar la intervención, se decide situar el salón, cocina y un aseo que nos servirá de distribuidor en planta alta, ya que es la planta con más luz debiso a la apertura de huecos. El dormitorio y el baño se situarán en planta baja. A ambas partes se accederá por pasarelas existentes.
La autosuficiencia se conseguirá colocando varias turbinas en el lugar en el que históricamente se encontraban los molinos de agua de estas aceñas.