NATURALEZA ENCERRADA. “Transitar entre lo terrenal y lo espiritual”.
¿Cómo propiciar a través de una construcción humana la transición de lo terrenal a lo espiritual?
En el entorno específico del proyecto “Canòpia Urbana” en la nueva Plaza de las Glòrias la naturaleza y la masa arbórea desempeñan el papel protagonista.
La intervención se presenta al visitante como un plano de terreno que se ha elevado del substrato y vuela.
La transición entre lo humano y lo divino requiere de un proceso inductivo en el que el visitante se aleja de la realidad cotidiana de la ciudad e inicia un viaje hacia lo desconocido.
El recorrido, se divide en diferentes fases (círculos radiales) donde el visitante será sometido a una serie de atmosferas que le producirán diferentes estados sensoriales.
La primera fase, consiste en adentrarse en el subsuelo del parque, donde el visitante percibirá el entorno y las actividades de la gente que se encuentran en el parque de una forma diferente (permite ver pero no ser visto).
En el segundo círculo el visitante quedará inmerso en la penumbra. La relación con el entorno exterior en este nuevo espacio desaparece por completo guiando al visitante hacia la luz que anuncia la llegada al espacio central.
En este espacio central finaliza el viaje de peregrinación, se revela el elemento central del proyecto. La luz penetra filtrada por las hojas de un gran árbol que te conecta de nuevo con la naturaleza del parque y te hace, ahora más que nunca, tomar consciencia de ella.
En resumen, el vacío contenido se convierte en una herramienta dual que conecta y a la vez encierra: la naturaleza y lo divino con lo construido y lo terrenal.