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Pensar en los rascacielos del futuro nos permitió imaginar uno que solventara los grandes problemas de los edificios en altura de hoy en día. Aunque en ciudades con más tradición de este tipo de edificaciones ya se da una variedad de programas en altura siguen careciendo de una verdadera oferta de espacios privados o públicos que permitan no sentirse aprisionados.
La propuesta plantea su ubicación en la periferia de Hong Kong, capital de rascacielos, como crítica a la ciudad extensiva y reinvindica la densidad puntual como solución igualitaria y de gran realidad. Moverse con transportes limpios en sentido vertical, con cruces, calles y plazas con o un programa mixto de oficinas, tiendas y vivienda, puede ser una solución clara y crítica en contra del actual sistema urbanístico y de transporte y con tanta o más calidad.
Entendiendo la dificultad urbanística de lo que planteamos, nos imaginamos un rascacielos con estructura de árbol que sea la suma de varios edificios que se unen y abren en altura y que se conectan entre ellos mediante grandes plazas públicas y semipúblicas. El edificio funciona de manera pretendidamente autosuficiente, captando energía desde su base, como el funcionamiento de unas raíces, y acumulando todos los espacios de instalaciones y control en la cota inferior al terreno. A medida que subimos encontramos los distintos equipamientos que conviven con oficinas conectados entre sí y con viviendas que aumentan en las partes más altas del rascacielos y se separan para captar el máximo de luz.

El concurso de la Biblioteca – Archivo de Sitges, situado en unos antiguos viñedos semipúblicos entre la red ferroviaria y zonas en proceso de urbanización, busca ideas para un edificio público que actúe de atractor y revulsivo para crear nuevos polos que disminuyan la densidad del centro urbano.
La reconversión del último gran espacio libre en un parque linial que convive con un plan parcial de edificios plurifamiliares aislados induce a liberar el máximo espacio en planta baja, creando topografías artificiales con miradores, auditorios exteriores, zonas de recreo, accesos a cubiertos...Esto permite ampliar el programa de la biblioteca y vincularlo a actividades exteriores que conectan el edificio con el parque. A su vez, la biblioteca se aísla del exterior con un sistema de dobles muros que crean la suficiente inercia para aislarse del ruido pretendiendo funcionar como una burbuja de agua. Las aberturas y la luz cenital se sitúan de manera controlada estudiando la opacidad y diámetro de cada hueco según la zona a iluminar.
El contorno y los límites del edificio son el resultado de 2 fuerzas: los flujos peatonales y ciclistas traviesan el edificio y el parque y se sobredimensionan para que los usuarios vayan definiéndolos y construyendo con el paso del tiempo. Por otro lado las perspectivas exteriores y la percepción del edificio desde el tren y el parque moldean el edificio en función de velocidades, cotas y orientaciones.
El edificio es como una gran viga que se apoya sobre tres pilares que responden a los tres principales programas, que se unen en la planta superior. Uno de ellos incluye un depósito de agua para el riego del parque, que se capta en el propio edificio, y que fortalece la idea de tratar el conjunto como una gota de agua que convive con la naturaleza y a su vez crea espacios internos aislados.



Urbanización y edificación de una nueva sede (oficinas y almacén) para una empresa de diseño industrial de iluminación en una parcela triangular limitada al Noroeste por una carretera importante, y al Sureste por el acceso al pueblo de Camallera donde se ubica.
El edificio, de 8m de altura y 27x60 m de planta, se coloca respetando la topografía original, un plano inclinado que diferencia la cota de acceso a muelles de carga (-1m) al Oeste, de la de oficinas (+4m) al Este. La implantación se separa del terreno natural dejando patios con taludes vegetales que evitan muros de carga.
Exteriormente, oficinas y almacén se diferencian materialmente con una macla entre policarbonato y hormigón, resaltando la dualidad entre la esquina Noroeste publicitaria y de muelles de carga, y la Sureste con vistas panorámicas y accesos peatonales. El volumen del almacén, al Norte, actúa como espacio aislante del ruido rodado y los fuertes vientos de Tramuntana. El policarbonato permite su uso durante todo el año con luz natural. La franja en forma de L de las oficinas cuenta con una pasarela de acceso a nivel +4m. Paneles prefabricados de hormigón armado de 10x2 m le dan a las oficinas inercia y protección solar. Las aberturas y accesos se definen con la ausencia de 1, 2, o 3 paneles y cristaleras retiradas 1,5m, formando unas cajas de luz interiores, para aumentar la protección solar en verano y crear, a su vez, espacios cubiertos exteriores en las dos plantas. El policarbonato y el hormigón crean en los extremos de las oficinas espacios showroom opuestos, uno con luz natural y otro totalmente oscuro.
La plantación de 140 árboles en el parque adjunto, que alineados crean vistas encuadradas tipo “frames”, en movimiento desde la carretera se suman a la construcción prefabricada, la macla entre dos materiales tan distintos o el mantenimiento de la topografía original, y sirven de premisas o conceptos en los que hemos focalizado todos los esfuerzos.