Cicatrices

Vivimos un tiempo en el que las dolencias invisibles parecen más dañinas que aquellas que afloran en la piel a modo de huellas o costurones. Una cicatriz es un vestigio, una historia, una conclusión, una herida que finalmente se cierra. Por eso resulta fascinante la belleza de esas muescas superficiales que, no sólo cuentan un relato de sanación en seres humanos, sino también en los objetos y espacios que habitamos. Y esas cicatrices pueden convertirse en testimonio visual de una reparación, pero también de algo bello, como en la técnica del kintsugi, a través del contraste de materiales en esa recomposición entre fragmentos conformando una unidad y en el que se ensalza el interés de la relación dialéctica entre lo nuevo y lo viejo.
- Fecha de publicación
- 9 de agosto de 2021
- Revista
- Blog Fundación Arquia
- Tema materia
- Rehabilitación de edificios, Edificios -- Conservación y restauración, Restauración de edificios patrimoniales, Patrimonio arquitectónico -- Conservación y restauración



