Comisariado y delito o la crítica como Narciso

Se ha dicho y las gentes que se dedican a ello lo aplauden, que el comisariado es la nueva crítica (curating is the new criticism)1. No podemos estar más en desacuerdo, son dos actividades radicalmente diferentes. La crítica, en su versión real y creíble, sin manipulación ni miedo, puede ser negativa o positiva, siempre y cuando no se abrace el absurdo criterio de bambificarla2 para sólo regalar los oídos de la audiencia con bonitas palabras sobre algo o alguien, pero debería mostrar un compromiso claro con la sociedad, dependiente únicamente del criterio del crítico y del crítico solo. El comisario, por su parte, no goza de tanta libertad. Aunque en principio su labor podría entenderse como mucho más agradable, centrada simplemente en seleccionar lo interesante sin tener que lidiar con la parte desagradable de la crítica negativa, no hay que olvidar que se debe mucho más a su público y a la institución que le contrata, por lo que debe tener en cuenta muchos más intereses, tanto al comisariar exposiciones, debates, eventos de cualquier índole como al elaborar un texto o una publicación sobre los mismos.
- Fecha de publicación
- 15 de julio de 2014
- Revista
- Blog Fundación Arquia
- Tema materia
- Arquitectura -- Crítica, Arquitectura -- Exposiciones



