Prácticas documentales.
Proyecto y contingencia.

Prácticas documentales.
Descripción
La tesis plantea como principal reto una traslación disciplinar -al igual que sucede con términos como realismo- de la noción de documental (proviniente del cine) a la disciplina arquitectónica, relacionándolo fundamentalmente con el concepto de contingencia.
La arquitectura se ha planteado cuestiones en torno a la realidad, la honestidad frente a la ficción y también más recientemente acerca de la contingencia, el cambio, la obra abierta, o la participación del habitante. Todas estas preocupaciones son recogidas en el arte documental, especialmente en el cine, como corpus teórico-práctico. Este núcleo alrededor del cual se entiende hoy el documental es un punto alrededor del que es posible recopilar un corpus útil para la arquitectura. Además, a pesar de que recientes escritos relacionan esta agencia de la arquitectura como una pérdida de autonomía, el cine documental nos señala que sus prácticas —aún y haciéndose de forma negociada— reciben el nombre de cine con mayúsculas.
Si las discusiones sobre honestidad, ficción u objetividad prevalecieron en el siglo pasado, en este siglo presente el acercamiento es más prosaico y procesual: la contaminación del proyecto por los otros y por la contingencia, estableciendo pactos con lo real en una apertura más cercana al concepto de agencia. Así, las preguntas se detienen en el proceso de proyecto, los clientes, la posibilidad de incluir a los usuarios, la arquitectura atenta al cambio. Si los discursos del siglo XX se muestran sistemáticos, heroicos y radicales, los discursos contemporáneos son parciales, pequeños y de intervención.
La tesis se desarrolla en dos partes: la primera realiza un recorrido teórico entre el interés por la contingencia, el concepto de agencia y el cine documental como corpus. Así, aterrizamos en el cuarto capítulo en el documental, en especial el cine, que nos sirve de apoyo para caracterizar un proceso de proyecto en el que se trabaja con la contingencia activamente. Como veremos, preferimos la acepción que entiende el documental desde una posición central y ética de diálogo con lo real, huyendo de una construcción del proyecto solipsista, arrogante y cara; más que la acepción clásica que enfrenta documental a ficción.
La segunda parte despliega cada una de estas prácticas en torno a entender arquitectura como agencia, sirviéndose del corpus documental como apoyo. Si en el documental se discute sobre el valor como documento, el registro de la realidad en bruto, el guión abierto, el uso de dispositivos para provocar la invasión de la realidad, la incorporación del lenguaje de los otros, el montaje como constructor de sentido; entonces podemos preguntar a la arquitectura sobre estos mismos temas.
Acompañando a estas cuestiones, distribuidas en tres modos principales (registro, dispositivo, artificio), desarrollamos seis capítulos acerca de las prácticas documentales, donde desgranaremos casos diferenciales de esta clasificación. Cada capítulo, por tanto, desarrollará una parte más teórica y de relación con el documental, y estará acompañado por un catálogo de prácticas.
Así, intercaladas en los capítulos, aparecen las partes de un catálogo de prácticas documentales, que funcionan como relatos construidos a partir de ejemplos que ilustran lo teórico y aportan material concreto en un hilo argumental a modo de clasificación. En ellas el lenguaje es más específico y también cambia la forma de edición para señalar que estamos ante un material diferente. Este catálogo podría funcionar como un volumen autónomo.
Autoría y colaboradores
Información
Fecha de publicación
2020
Tipo de documento
text
Idioma del contenido
Español
Tribunal
Eduard Bru, Núria Salvadó, Anna Puigjanner, Antonio Weinrichter, Francisco José Nieto
Centro de lectura
E.T.S. A - Barcelona - UPC
Tema
Arquitectura -- Ensayos
Tipo de contenido
Tesis



