2013.11.19_103 Alberto Campo Baeza
PlanetaBETA. Cultura arquitectónica
100 entrevistas a destacadas figuras de la arquitectura internacional, junto a temáticas de actualidad sobre espacio, territorio o ciudad.
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Hola a todos buenas y no tan gidas a decir verdad. Mañanas de noviembre soy Enrique en Cabo y esto es Planeta Beta y le saludo como siempre, desde el 100.4 FM desde la resistente muy bien Radio Círculo ubicada en sus estudios de la calle Alcalá. Acompáñennos en una hora de arquitectura y cultura. Así, sin apellidos. La semana pasada se entregaron de eso hablaremos en un rato en Madrid caso inédito los premios de la edición de la Bienal española de Arquitectura y Urbanismo. como siempre para no variar algunas quejas. En primer lugar, un retraso de la ministra que hizo esperar un auditorio lleno cerca de una hora. Al día siguiente se podía observar a la misma persona haciendo entrega del título de cartera de honor a la reina Sofía, algo muchísimo más importante. Desde luego. La ministra, por cierto, hizo referencia en su discurso a que la crisis había terminado. Nos alegra tener tan buenas noticias. Por favor, dígannos por dónde. en segundo lugar, las secuelas. Eso me importa. Me importa bastante más lo que hubo de secuelas y el por qué sirvió esto para dar más visibilidad a la arquitectura. Sin duda se intentó, pero los resultados fueron inferiores a lo debido. la lectura de los resúmenes de prensa del viernes y el fin de semana dejan un cierto sabor acre. Apenas un artículo de Andrés Jaque, miembro del jurado en Babelia sobre el plan de ordenación del litoral gallego y algunas menciones casuales alguna ABC, pero poco o nada más. lo digo a las claras, independientemente de mi opinión sobre los premios o la cantidad o cómo se habían organizado o si eran buenos o malos, todas ellas con matices que no vienen en absoluto al caso. Creo que el esfuerzo merecía mejor suerte porque se hizo y se hizo de manera importante y honesta. Me da mucha rabia. Se ha traído el certamen al matadero de Madrid. Se ha trocado el verano por el invierno, una época en la que la información no está letargada. Se ha organizado un acto y una fiesta, todo con el objetivo de que se hable de arquitectura, de que tenga visibilidad y aun así no se habla lo que debiera o no tanto como debiera. Estamos en tu nuevo capítulo más de pataleta. no que cada uno hable de lo que quiera. Por supuesto, soy de los que piensa que todo va por rachas. pero me niego a que la arquitectura haya pasado de estrella a invisible. No debe serlo. Es un contrasentido. Es malo que lo sea. hay que negarse. hemos pasado de ser la guinda a las obras de la cultura, lo que parece o lo que de alguna manera se coloca en las traseras. Cuando sobra algo de espacio, tenemos centenarios invisibles. Por qué seguir obviando? Y esto lo quiero recalcar, lo que me parece un desprecio absoluto a gente que contribuye a un país mejor. Por qué aburto ha tenido el colegio de Arquitectos de Madrid que organizar un acto simplemente para remediar lo que había sido un absoluto olvido institucional. Por qué coder que va a tener que esperar el año que viene? Por qué nadie habla de Bonet? existe además un adelgazamiento notable y claro del panorama editorial sobre arquitectura, eh? Estos certámenes no están cubiertos de ninguna manera o no parecen estar cubiertos de ninguna manera. Además, se rechaza el certificado de méritos. Tenemos arquitectos españoles construyendo fuera, llevando universidades fuera, trabajando fuera, siendo enormemente bien considerados por la profesión en el extranjero y apenas se habla de ellos. Todo esto me recuerda peligrosamente pocas pasadas y muy poco halagüeñas. pero no para la arquitectura, halagüeñas o poco halaguñas para todo. así que recomendación y pataleta. Si lo quieren llamar así, hagan ruido. Quéjense hablen de arquitectura. Sean proselitistas. Sí, enfádense expliquen por qué un edificio es bueno o lo detestan y háganlo con pasión. Traten de variar el discurso interésense por una disciplina en la que cabe casi casi cualquier cosa y que tiene capacidad de mejorarles en algo o mucho las vidas y exijan pasión, complejidad, complicidad. De nada sirve que uno se siente aquí cada semana. Si ustedes no se manifiestan, si no se enfadan, sino no gritan, aunque sea un poco. Estamos en Planeta Beta. un lugar más allá de la galaxia de Orión, desde donde se emiten instrucciones de uso de la ciudad contemporánea, con una visión despreocupada, pero no indiferente. este. una taking up making fire. de los Santos. sé que. en para. a. que va. Planeta Beta es un espacio dedicado a cultura arquitectónica en distintos formatos. Noticias, entrevistas y diálogos se mezclan con otros canales de difusión como libros, exposiciones y eventos. un. a. quien. al habla presentando y moderando Inma Esteban Maluenda y Enrique en Cabo Seguí. La gente del planeta Beta espera vuestras sugerencias y opiniones en nuestra dirección de correo electrónico. Escribeosa planetabeta@gmail.com en la. huelga. y como siempre, una semana más. Seguimos en planeta con la compañía inestimable de la locución y dirección de Inma Esteban Maluenda. Hola, Inma. Qué tal? Buenos días. Qué tal? Buenos días. Buenas mañanas. En unos minutos tendremos con nosotros a Alberto Campo Baeza que saludaremos en unos instantes, pero antes y como siempre, un libro. retratos de España. por motivos propios. está revisando cuándo y cómo aparece el españoleo en las revistas de allá al extranjero y la visión es desoladora. Fuimos para los modernos del canon poco más que un entretenimiento exótico inferiores a México, donde aguardaba candela que sí aparece. y ni de lejos lo importante que pensábamos un vistazo a las primeras obras de Gideon, Wessner, Kaufman, etc. Deja muy claro nuestro sitio bien abrigados a la cola pese a nuestros pioneros modernos. ser español allá por mediados del siglo XX era como ustedes están pensando, sólo que un poco peor. Por lo tanto, la reedición facsímil traducida y ampliada convenientemente para la ocasión del número dedicado a España de la publicación alemana Berg del se presenta como una oportunidad no tanto arqueológica como reivindicativa y desentierra uno de los nombres habitualmente postergados en nuestra historiografía César Ortiz Echagüe, responsable de la semblanza en su momento y que ahora vuelve tras sus propias huellas. se detectan los años en la selección y una cierta intención por aproximar lo que se seleccionaba a una lengua franca internacional, incluso para los parámetros actuales. el primer ganchegui, el de la Torre en Zaraud, Corrales y Molezun en Herrera de Pisuerga, Caño Roto de Vázquez de Castro o Iñigguez de Onzoño. todos son proyectos que han desaparecido de la primera plana o han quedado malbaratados por el tiempo. Por eso no viene mal repasarlos y tratar de entender qué vieron en ellos desde fuera. porque aunque el trabajo realizado por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Navarra, bajo la inversión de José Manuel Pozo es notable, deja además un dato para el anecdotario el listado de los refusés, aquellos que Berck no quiso en su momento casi nada. La casa Ual de Coderc y Fisac al completo. Decisión valiente. Las historias también se cuentan por lo que olvidan. para recordar que no siempre el croquis estuvo ahí para nosotros y que hay que quejarse menos. Berg un retrato de España octavo Congreso Internacional de Arquitectura moderna española, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Navarra, Editor José Manuel Pozo. una excusa. Llevamos largo tiempo sin reseñar nada eminentemente contemporáneo y nos sentimos mal. Pero es que de verdad hasta que San Lars Muller no lo remedie o terminemos con la traducción de Hal Foster y su complejo arte y arquitectura, debemos seguir fijándonos en nuestros mayores. y la verdad es que bien a gusto nos arrepentimos de ello. Decíamos que está hoy con nosotros. Alberto Campo Baeza e Inma, como siempre nos lo presenta. el eterno retorno de Campo Baeza por milímetros. No podemos hablar hoy de una trayectoria circular y aun así es demasiado tentador para obviarlo. Una de las últimas obras de Alberto Campo Baeza ha sido una pequeña ampliación de una de sus primeras, la casa Tregano. puede que este pequeño volumen defina bien a nuestro invitado. No hay en esa vuelta ni nostalgia, ni tampoco ruptura, ni pánico por lo no hecho en su momento ni un exceso de reverencia hacia una de sus primeras imágenes fijadas en la retina. pero sí respeto por algo que legó en su día a sus dueños en forma de casa, como si hubiera vuelto para comprobar que todo sigue en pie. puede hablarse de Alberto Campo. Así, un tanto por dos de las cosas que hay en esa reciente obra mínima por promesas y por hechos. por promesas. Es difícil presentar a Alberto Campo Baeza sin recordar necesariamente que al menos uno de los dos locutores de este espacio le ha visto en toda la extensión de ignorancia hace ya 20 años, por lo que contestó al recibir la propuesta, 15 de vuestros invitados han sido alumnos míos y debe ser algo común. La facente la faceta docente ocupa con la obligada puntualidad prusiana siempre autoimpuesta su quehacer desde hace décadas como catedrático en la. aún se tienen presentes sus metáforas culinarias para ablandar molleras por hechos. Año de bienes, año de nieves blancas. Cómo no. Si uno busca a Alberto Campo Baeza en Google, se encuentra con una sucesión de premios en los últimos meses realmente extraordinaria, como si no hubiese nada que hacer o hubiese vuelto de algún sitio al que nunca se fue. Así que uno le felicita y se ve obligado a precisar el porqué no es broma. Alberto Campo Baeza es además arquitecto de obra concisa, no digamos breve en absoluto. Es obra también terca, insistente, obstinada, taxativa y enormemente popular de casas a cajas de ahorros y de Cádiz a Nueva York y publicadas en todo el orbe. todo eso para decir que se ha vuelto al légano, como recordábamos al inicio, es porque nunca se fué porque ha dejado de practicar lo que siempre quiso hacer arquitectura y construida y que subraya siempre las mismas palabras espacio vacío, diagonal y no lo adivinan luz. Hola, Alberto. Buenos días. Muy buenos días. Buenos días. Bienvenidos por acompañarnos hoy. Muchísimas gracias a vosotros. Bueno, no podemos evitar este arranque. Siempre solemos pedirle a nuestros invitados un breve autorretrato. y creo que además tú eres alguien con bastante consciencia de sí mismo, por decirlo de alguna manera. ¿Tú en qué? Qué crees que te diferencias de otros arquitectos o qué crees que hay de específico tú qué hacer? ¿Cómo te explicarías a ti mismo? sí. preguntaba así a bocajarro. No es fácil, pero Yo podría ahora mismo. quizás dar razones que hace años no las daba de manera tan clara y ahora sí las tengo. para mí mismo muy claras. Por ejemplo, que la razón es el principal instrumento del arquitecto. que en su momento, pues uno podía no ser tan consciente. o sea, siempre uno. pues al principio yo recuerdo mis primeras conferencias y primeros actos similares a estos cuando a uno le preguntaban, pues uno con una inocencia y una pedantería supinas contestaba que estaba que era una pasión por la arquitectura y unas cosas de ese tipo pasan los años y uno va. siendo más objetivo, va descubriendo algo que desde el principio está claro que la luz y la gravedad son los temas principales de la arquitectura o los que a mí más me interesan. Pero no es que me interesen a mí, sino que la propia arquitectura está trabajando con ellos, que son los materiales con los que trabaja la arquitectura, que al final es hablar de espacio y de tiempo del control o del dominio del espacio y del tiempo, que es lo que un arquitecto debe tener. Y últimamente, eh, yo estoy hablando más de la belleza, de entender que la búsqueda de la belleza es al final lo que todos los creadores, eh, tenemos en el fondo, ¿eh? hablando de la belleza. Pues con con esta cita que os recuerdo un día la hacía en clase. Pues Platón decía que la belleza es el resplandor de la verdad. Bueno, pues evidentemente en arquitectura esto es patente. Es clarísimo que cuando una arquitectura está concebida. con desde la cabeza con sentido común, con sentido, con buen sentido, con la razón y después desarrollado el proyecto también de la mano de la razón y después construido también con verdad. Si todo esto se hace con verdad, al final es la manera de llegar a la a la belleza. Esto que tampoco es nada original el volver a citar por enésima vez a Vitruvio cuando habla de la utilitas, la firmitas y la venustas al final. el el desemboca en la Venusas en la belleza. Para eso habrá que cumplir perfectamente o lo mejor que se puede con la utilitas, con la función y habrá que construir con las firmitas de la mejor manera posible. Pero esa esa yo recuerdo que esa esa cita de Platón, que es ya muy manida, pero que sigue siendo validísima y se sugiere todo lo que todo lo que se quiera. Un día en clase pregunta y alguien sabe de quién es esto? Y se levantó la mano una rumana que después de la rumana dijo Eso es San Agustín. dije Pues sí, señorita, tiene usted razón. Efectivamente, es San Agustín, pero San Agustín citando o reelaborando los temas de plata. En eso estamos. Alberto, como comentaba en mi introducción, ¿eh? ¿Has estado vinculado firmemente a la a la docencia. Yo diría que casi desde el inicio de tu de tu trayectoria. eh, De hecho, presumes y haces muy bien de de puntualidad prusiana. Pues además no, no conozco semana que no dejes a tus a tus alumnos sin sin clase. Así que tienes esa cita, eh particular, eh? a la que creo que que tratas, eh? Bueno, pues con todo su con todo su respeto y en su y de una circunstancia, pues eh, con la misma intensidad que que el primer día, eh? De hecho, ha sido recientemente premiado como docente. y muchísimos arquitectos ahora mismo muy conocidos han pasado por tus manos. Han sido alumnos tuyos. Me gustaría preguntarte, aunque parezca obvio que qué obtienes o qué te interesa a día de hoy más de la docencia y más allá de eso, si crees que ahora mismo sigue siendo un buen momento para estudiar arquitectura. Sí, clarísimamente, sí. la arquitectura no se no se estudia por por razón de unas crisis que al final son pasajeras y que temporalmente son reducidas en el tiempo o controladas en el tiempo. Uno estudia arquitectura por otras cosas. Uno hace arquitectura por otras cosas. Uno enseña, ya que me pregunta sobre la docencia, uno enseña por otros motivos. Creo que la docencia es por un lado, es como un veneno. Yo creo que todos los docentes el todo docente que esté ahora mismo escuchándonos estará muy de acuerdo con que no se enseña para recibir un sueldo. No se enseña para cumplir un horario. se enseña por otras razones mucho más profundas. Se enseña porque es una especie de veneno de ganas y voluntad terca. Tú antes has empleado el término terquedad que me que me gusta. con esa voluntad de transmitir, transmitir y para transmitir también hay que procurar saber más. O sea, uno no es que sepa mucho y entonces se pone a transmitir, eh? ese ejemplo que siempre ponemos los docentes de no enseñamos a los alumnos, no les damos pescado, sino les les enseñamos a pescar. Pues van por ahí los tiros. y hay otra cosa que sí me gusta y pongo como ejemplo a mi padre. Mi padre era cirujano, un cirujano maravilloso. y una persona maravillosísima ha muerto este año con 104 años y la semana anterior estaba tomándose un helado de chocolate en una heladería de Cádiz que se llama los italianos, que son los mejores helados del mundo. Y la semana en que se estaba muriendo estaba cantando, o sea, un personaje excepcional. Bueno, pues era cirujano y yo siempre pongo el ejemplo de la docencia que igual que el cirujano necesitaba, digo, necesitaba porque ahora Eh, los bisturís son, eh, o bien son láser o son de estos con tecnologías sofisticadas. Pero aquellos bisturís, eh, que eran de acero. que había que afilar. Entonces pues yo creo que cuando uno está enseñando de alguna manera hace algo parecido un arquitecto y diría también cualquier creador o cualquier otra labor. Pero en el caso nuestro como arquitectos, cuando estamos enseñando, estamos como afilando. Tenemos que tener muy bien afilados esos instrumentos para que corten muy bien. Y yo creo que cuando uno hace arquitectura, cuando uno hace arquitectura, me refiero cuando uno construye, entonces esos instrumentos están afiladísimos y por eso también esa arquitectura. lógicamente es más precisa. Es más certera. es más profunda. Es más rigurosa. Esas cosas que tú has dicho con otras palabras más bonitas, eh? Eh, la docencia es una maravilla. Después tiene otros aspectos que no son aquí contables de que no son una maravilla. No, no, pero bueno, a ver que es decir, pues yo ayer estaba con mis profesores asociados. Que son magníficos. Tengo un grupo de profesores que son magníficos y claro, me contaban que están cobrando 500 y pico euros al mes, de los cuales Hacienda se les lleva a la mitad y al fin se quedaba en 250 €. Yo sumaba, dividía, eh, y hacía las operaciones correspondientes y yo le pago más a mi limpiadora, a una polaca estupenda y simpatiquísima, ¿eh? que ya tener que limpiar, eh, fantástica. Le acabo pagando más que lo que cobran mis profesores. Eso da vergüenza, pero es así. Pero bueno, estamos en esta sociedad que evidentemente están están en la docencia. Estamos en la docencia, no por el tema económico es algo más profundo. Antes se decía vocacional. Pues sí se puede seguir diciendo vocacional, pero yo quería que es más bonito todavía que vocacional. es es como consustancial con con con la persona. y además eso lo notan enseguida a los alumnos ayer. tuve una cosa preciosa que fue llevar a clase. Yo tengo enfrente mía todos los días 140 alumnos que son demasiados. pero bueno, pues yo he dicho que sí y me aguanto y disfruto enormemente. 140, que son además magníficos los estudiantes de arquitectura ahora mismo para entrar en arquitectura, que eso yo creo que no se es muy consciente en mi propia escuela. estoy el soy el catedrático más antiguo que no el más viejo de mi departamento de proyectos y estoy en la escuela. Estamos en la escuela de arquitectura mejor del mundo. No, no de mi mano, no dicho por mí, sino dicho gente tan prestigiosa como Kenny Frampton, que es de alguna manera el personaje más prestigioso de Columbia. Bueno, pues frente a 140 alumnos, eh, yo tenía ya tres antiguos alumnos que iban a enseñar sus proyectos frente a los otros para ver qué habían hecho conmigo hace dos años y que los otros vieran cómo se desarrolla muy, muy bien un proyecto. Eh, enseguida, asomaba la oreja los que tenían más cualidades docentes. Ahí hay algo yo dado que estás preguntando por la docencia. Hay algo en la docencia que que es bastante consustancial, eh? ya que citaba antes a mi padre. Mi padre fue adjunto de anatomía en Valladolid. Estupendo, maravilloso, ¿eh? Entonces dices Bueno, pues de alguna manera esas cosas también se heredan y se cosas muy bonitas. La docencia es maravillosa y ayuda de manera eficacísima a hacer mejor la arquitectura en el caso nuestro, claro. eran Badfinger y Baby Blue de homenaje al señor White. Por supuesto, Alberto, hace seguimos con Alberto Campo. Perdón en Planeta Beta y hace unos momentos hablabas de tu experiencia como docente. Pero claro, hay que hablar también de tu experiencia como alumno. Tú de alguna manera has sido contactando con algunos de los nombres más importantes de la historia de la arquitectura española. Hay cuatro. Probablemente haya más, pero hay cuatro por los que te quiero preguntar porque entre otras cosas me parece un acto de justicia reivindicarlos. Yo si te parece, te voy diciendo los nombres y tú comentas lo que te apetezca. El primero y evidente, Javier Carvajal. Sí, curiosamente, bueno, primero tengo que decir que tuve una suerte extraordinaria. yo en mi vida he sido muy y sigo siendo muy, muy afortunado. Yo no tengo más que motivos para dar gracias por todos los poros. Y si antes he hablado que tengo los mejores profesores del mundo, también los mejores profesores que me ayudan los mejores ayudantes del mundo. tuve los mejores profesores del mundo. pero curiosamente empiezas por Javier Carvajal, al que yo adoraba y adoro. Estuvimos hace un mes enterrando sus cenizas en el panteón de los españoles de Roma. que es una obra preciosísima que él hizo con Pepe García de Paredes cuando los dos eran becados becarios en la Academia de Roma, pues reciben ese encargo y hacen una pieza que sigue siendo preciosísima. Javier Carvajal. Yo nunca le tuve de profesor. Es más, yo estaba por decirlo así. Yo era de los de Sota, de los de de y con Javier Carvajal. no me llevaba al principio demasiado bien, aunque era un tipo absolutamente extraordinario, brillantísimo como arquitecto absolutamente de primerísimo orden y todo lo que bueno, lo que yo he escrito tantas tantas veces tantos textos sobre él, eh, pero yo mi co- mi mi contacto con Javier Carvajal, viene de la tesis doctoral. yo estoy trabajando con Julio Canolaso. Quiero ser doctor. Le pido a Julio Canolaso que sea mi director de tesis y Julio Canolaso, no sólo generosísimo porque era un no sólo era un arquitecto extraordinario, es una persona humanamente muy fuera de serie y con una generosidad extrema que siempre le caracterizó, entre otras cosas, Julio Cano y salto a Julio Cano y vuelvo luego a Carvajal. Julio Cano Laso fue profesor mío. en tercero de carrera. En primero habíamos tenido a sota que luego te hablaré de él. En segundo tuvimos a Rafael Moneo, que se estrenaba como profesor y en tercero a Julio Cano. Julio Cano, hice un curso con él muy brillante. Al final, eh, vuelvo a decir que yo muy pedante, muy vanidoso. Voy a preguntarle qué que notas va a dar. Él me dice que aprobados y suspensos y bueno, y también notables y también sobresalientes. entonces pone una sonrisa de lado a lado y me dice Usted viene a pedirme matrícula de honor, verdad? Y yo dije Sí, señor. Claro, claro que iba. Entonces no me dio la matrícula de honor, eh? Y después pasado poquitos años cuando terminé después él me dijo que la razón por la que él me llamó para colaborar insisto que generosísimamente con él con él hago cuatro proyectos que firmo y cobro, eh, cosa que los arquitectos lo entienden perfectamente, que eso hay que ser muy, muy generosos para y más llamar a un mocoso como era yo, eh? Y entonces me dijo que la razón por la que me llamaba era porque yo no me había enfadado porque no me hubiera dado la matrícula de honor. Bueno, pues este es Julio Ganolaso, que era un arquitecto magnífico, pues hizo la central de Telefón de Telefónica en Buitrago, que es una pieza magistral que vosotros habéis dicho antes que esta este esa capacidad de olvido que tenemos los españoles de esta memoria que es que borramos de manera injusta, eh? Pues eso o las las viviendas en la calle Basílica por hablar de dos piezas absolutamente magistrales de Julio Canol. Pues yo le tuve le tuve por entonces. Entonces le pedí hacer la tesis doctoral y él muy insisto otra vez generoso, me dijo No, no, tú tienes que hacer la tesis con Javier Carvajal, que es catedrático y que a ti te conviene más hacerla con Javier Carvajal. Entonces ya, eh, es el momento en que yo conecto con Javier Carvajal y empieza una relación. Pues la verdad, muy generosa también por parte de Javier me dirige la tesis doctoral. que se hace que la la hice sobre el racionalismo madrileño hablando sobre los arquitectos y tuve la suerte de conocer a todos los viejecillos, pues García Mercadal, a Luis Blanco Soler, a todos aquellos que bueno, pues eran ya personas de 90, 90 y pico años y que habían hecho toda la arquitectura racionalista, la que denominamos arquitectura racionalista de Madrid. Esa tesis doctoral la termino con Javier Carvajal. Luego pasan más cosas pasan, eh? entro en la escuela pasados cinco años de de terminar la carrera también por consejo o casi orden de Alejandro de la Sota, Alejandro de la Sota, con el cual yo conservaba una buena. más que amistad. Yo diría reverencia, respeto, cariño absoluto de, de, de, de, de discípulo o o llamadle como queráis. Entonces me dijo No, no, Alberto, hay que estar cinco años fuera de la escuela y luego volver. Cuando volví, estaban todas las fuerzas vivas, cerrando todas las puertas, ¿eh? Entonces tuve la suerte enorme de que había un yo no sé si contar esta historia. A lo mejor es un poquito, eh, pero bueno, eh. había unas plazas de profesores para desatascar un tapón que había de proyectos fines de carrera, que esto lo saben bien los alumnos de la escuela de Arquitectura, esos esas cantidades enormes de alumnos haciendo fin de carrera. y entonces el el rectorado dio unos contratos que dependían de Sai Oíza. Entonces entro yo con esos contratos. O sea, yo entro a la a la escuela. Entro curiosamente de la mano de Sai Oíza del que nunca había sido alumno. O sea, mi relación con Oíza y con Carvajal, que es fuerte. primero profesor conza en ese período de tiempo y luego ya cuando paso a ser cuando aquel aquello se deshace y quedamos, seguimos contratados y tenemos entonces voy con Carvajal, eh? con lo cual la relación con los dos maestros no es tanto de alumno como de un período después, porque como alumno tuve a Alejandro de la Sota. Insisto que era un personaje fuera de serie. O sea, la suerte que tuvimos en la generación de los que tuvimos a Sota es tenerle el primer año de carrera. Sota era un personaje fascinante. Esa es la palabra, eh? Era capaz de encandilarnos a todos y empezar a contar unas cosas misteriosas, maravillosas que yo ahora a veces procuro ya quisiera yo que mis clases fueran así, eh? y lo intento. a veces lo consigo, pero y recuerdo que la historia que yo te contaba antes, pues puso un ejercicio ya a mitad de curso, que era un restaurante al borde del mar y casi todos los alumnos, pues hicieron. y esas arquitecturas que eran con voladizos con cubiertas inclinadas, unas cosas así muy raitianas por hablar de otro arquitecto de los maestros, eh? Y yo que había escuchado con mucha atención a Sota, hice una especie de cajita de vidrio con ruedas por debajo del agua, eh, que iba rodando y entonces Sota aquello me lo calificó con la mejor nota y al resto yo cuando cuento esta historia. Digo que al resto le suspendió. No le suspendió porque era gente maravillosa también. O sea, era una estupenda, pero pero me puso la mejor nota con aquella cosa exótica. O sea, sota maravilloso. Después a Rafael Mon estrenaba aquel año. Pues bueno, también fue un curso muy, muy, muy interesante. El siguiente con Julio Canolaso, eh? y después, en el último curso tuvimos a Aburto y a Cabrero. y yo me apunté con Aburto porque casi todos se apuntaban con Cabrero porque era muy buena persona y Aburto, pues era un personaje. El otro día hemos celebrado sus 100 años y está estupendo. y yo le adoro también. y es un personaje adorable y es un arquitecto de primerísimo orden para la gente que que no se escucha, que no sabe quién es Aburto. Rafael Aburto con Asís Cabrero hacen lo que se llama hoy sindicatos. El edificio que hay frente al Museo del Prado frente por frente. Ese edificio maravilloso es de Aburto y Cabrero. el Ministerio de Sanidad actualmente de Sanidad. Ay, lo que fuera dentro de 15 días será otra cosa. Otra cosa. pero el edificio era una excepcionalmente excepcionalmente bueno. Es una pieza que frente a la pieza de Villanueva responde con una arquitectura contemporánea de manera absolutamente impecable. queda otro personaje del que has mencionado, aunque sea lateralmente queoza con el que hiciese una foto estupenda en la casa de John Shawn. Hombre, claro, pero eso es una es un regalo, hombre. la que no pude hacer fue la fotografía con él viendo la Venus de Velázquez, la Venus de Velázquez que está en Londres. La vimos también juntos y ahí ahí no se podían hacer fotos. En cambio, en la casa de Swan si se pudieron hacer fotos Oiza también. ¿Qué puedo decir? Pues es maravilloso. Y también vuelvo a decir una, una y otra vez que yo creo que es injusta. esta esta sociedad española también porque a veces los arquitectos somos injustos. O sea, también yo creo que si los arquitectos fuéramos más generosos y ha empleado la palabra generosidad, porque en todos ellos, en todos estos viejos maestros, creo que la generosidad era era un calificativo común para todos ellos. Todos ellos eran muy generosos, muy generosos, los viejos maestros. Entonces, es decir, Oza, que es una figura a nivel mundial, pues de de de la categoría de los Leverens o de los yo qué sé de los Jacobsen o de lo que bueno, pues no está reconocido. Parece que se hubieran olvidado de él y digo y con él todos estos maestros de los que estamos hablando. Yo procuro siempre. en mis escritos y en mis textos, siempre que puedo, los recupero y los, eh, subrayo y los, eh? Es algo de lo que siempre nos quedamos. Apenas hay buenos libros sobre ellos. son difíciles de encontrar y es en el fondo nuestro genoma particular como arquitectos. O sea, sí, pero tú me hablabas, por ejemplo, antes también de Coder por hablarte de otro personaje magnífico que de Barcelona. Bueno, pues coder, que era otro personaje con otro arquitecto de primerísimo orden. Pues lo mismo se mezclan después, pues razones de otra índole que no vienen a cuento, que no son arquitectónicas y la gente se olvida o o hoy si gusta, eh, ahí tendríamos que ser más generosos también todos nosotros con ellos. más allá de esta generación de de personajes y de arquitectos tan importante que te que te ha rodeado y que entendemos que ha tenido muchísima incidencia en tu en tu trayectoria y en y en quién eres. Me gustaría también hablar de forma más precisa, más concreta de lo que ha sido tu tu trabajo como arquitecto haciendo recuento de tus obras y nos nos corriges si nos equivocamos más o menos podríamos cifrarlo en unas 38 en total. hace un año, hace un año. No sabemos si desde un año a esta parte esta cifra ha cambiado, pero en todo caso, y lo importante. llama la atención que la tipología de vivienda unifamiliar ha tenido una extraordinaria importancia en tu en toda tu carrera y que además, siendo una tipología que en el caso de muchos arquitectos de especial reconocimiento, se abandona a lo largo de esa trayectoria para cometer obras de otra envergadura. Sin embargo, en el tuyo, parece que es algo extraordinariamente querido. o un tipo de proyecto con el que te enfrentas y en el que siempre eres capaz de plantear retos o que, por decirlo de otra forma, podría definirte particularmente como arquitecto. No sé si estás de acuerdo o no con este pensamiento. Sí, sí, estoy no por darte la razón, pero estoy completamente de acuerdo. Es más, yo he escrito no tanto por defenderme, sino porque creo firmemente en ello que un arquitecto que no haya hecho una casa que merezca la pena. No es un verdadero arquitecto y uno recorre. Pues ya no digo paladio con la Vila rotonda, pero la fan de Mies van der Rohe o la cualquiera de las casas de Le Coquisse. la Vsa o cualquier otra cualquiera otra. Yo creo que es un banco de pruebas clarísimo. Bueno, pues de lo que un arquitecto es capaz de hacer y casi casi diría de sintetizar, de de resumir. Son como un resumen de de unas ideas que bueno, que se desarrollan de manera más. completa o compleja en en obras grandes, eh? Pero que las obras pequeñas, claro que sí. En cuanto a lo que me decías, número de obras, yo recuerdo hace un tiempo, con ocasión de la obra de Zamora, me encontré con un compañero mío de curso, estupendo, estupendo arquitecto y estupenda persona. y en la comida me confesó así de manera simpática que había hecho 2.000 obras. Eh, yo cuando volví a Madrid de aquel viaje, fui a mis estanterías llenas de vanidad y de libros y de publicaciones que que todos cultivamos y cogí una una de las monografías últimas y conté nunca había hecho la cuenta exacta de las obras y sué 37 obras. Estamos hablándote, supongo que esto me lo habrás escuchado preguntármelo en las 38. Pues sume 37 obras. Y la verdad que no entré en depresión porque uno no es de suyo depresivo, sino al revés, muy positivo. Pero dije vaya, pues no está bien esto están tan poquitas obras. Y esa noche, eh, yo me iba a la cama y antes de dormir tengo la costumbre de leer un ratito. y esa noche me tocaba una biografía de Shakespeare escrita por Bill Bryson, que es un gamberro y la biografía es un poco gamberro. pero daba la casualidad que la hoja o la segunda página que pasé como ustedes bien saben, William Shakespeare sólo escribió 37 piezas de teatro. y yo dije Bueno, han dormí esa noche feliz, eh? después. Últimamente me están haciendo una una monografía que está tardando años. Primero pasó por Faidon y ahora está en Tim Hudson y no sé dónde acabará. y el otro día el el personaje que la que la está haciendo. Bueno, pues yo no sé. no sé cómo acabará esto. me dice Bueno, por qué no nos mandas los dos últimos proyectos que has hecho para que así poder poner en la portada 100 proyectos de Campo Besta si yo no he hecho. Entonces lo que significa que si a 100 le restamos 37. Quedan muchísimos proyectos no ejecutados. Qué trabajo? como un como una mula y y bueno, y por ejemplo, este año tú decías lo de los lo de los premios. Pues yo no puedo. Insisto que más que dar gracias por esta esta avalancha de premios que son más fruto de la generosidad de los que los dan. y eso está claro que no mérito es del que lo recibe, pero también he perdido. He perdido cinco concursos, eh? cinco concursos que bueno, bien perdidos están el último. Puedo decirlo más claramente era una torre en Dubái preciosísima. Yo pensaba también que la ganábamos maravillosa la torre todo, todo, todo. me ha ganado Emilio Tuñón, que es un arquitecto estupendo al que quiero, no al que quiero enormemente y al que admiro muchísimo. y además le he felicitado porque parece muy bien. Si ha hecho algo mejor que lo mío, pues gana y estupendo. Cinco concursos parecidos. Esas casas. Además, digamos que son bastante específicas. Todas tienen su nombre, tienen el nombre del cliente y claro, por ejemplo, recuerdo y esa no está construida. Formaría parte, digamos de eso postergado una ca- un pequeño proyecto hiciste para Tom Ford. y me gustaría en realidad preguntarte cómo es la relación con el cliente a la hora de hacer esas casas, porque me parece importante. Pues diversa, muy diversa, porque con Tom Ford no me ha traído más que complicaciones de otra índole que gracias a Dios han desaparecido y punto. Pero pero la casa era una casa hermosísima, que era también el resumen de muchas de las otras que ella había hecho y sintetizaba y traducía muchas de las operaciones espaciales que yo intentaba y quizá las casas que pueden ser más fuertes. hay. Hay una cosa que sí que sí la explico cuando cuando en las conferencias tienes que explicar las casas que yo no intento hacer más que casas. Estoy haciendo tipos. O sea, por ejemplo, la casa de Blas, que es muy conocida, que es una especie de cajón de hormigón que le podemos llamar nosotros podio, eh? para que la gente lo entienda, un cajón de hormigón y encima una especie de de dosel hecho con con palitos con una estructura metálica dijarita pintada de blanco. Bueno, pues eso. Esa casa después se va a repetir en otras en la casa Rufo en en en Toledo, que es una gente estupenda, eh? Pues se hace una aparición parecida después con con otros matices, todo en hormigón. Después la casa de Estados Unidos, la la O League Hispano en Nueva York. Esa es también la misma tipología. O sea, yo intento si, aunque suene un poco pedante, eh? hacer tipos y cada casa y y también uno va casi despojándose la última que tengo encima de la mesa recién terminada o faltan todavía los flecos, que es la casa Fantil en en Zahara. está al final, como me ponía el otro día una carta muy simpática. Francesco Arco dice Bueno, ya la siente nada de nada. Esta es una única plataforma frente al mar y nada más. Y la casa está enterrada debajo de la plataforma. Evidentemente, para hacer la plataforma hace falta hacer un cajón, en este caso, el cajón. está hecho de travertino romano, travertino nichiato, que lo que hace es que se identifica con la arena de la playa y hay una especie de juego y de otras cosas. pero al final son tipos de casas, tipologías, casas que se repiten con variantes. Esa es mi intención. en esas casas se va, se va respondiendo a temas de la arquitectura a temas centrales de la arquitectura. eh? yo cada vez estoy más convencido de que temas que parecen como muy abstractos, como puede ser la libertad o puede ser la la la continuidad o la digo tanto de una de una índole como de otra de decir pues o temas filosóficos o temas espaciales, la arquitectura debe debe intentar traducirlos, eh? Había un un escritor, un tal B que mal. ya no sé si se lo esté pronunciando bien o mal. que hablaba, hablaba sobre Rembrandt y decía que Rembrandt era capaz de hacer visibles los ciertos conceptos, los conceptos de lo que él planteaba en cada en cada cuadro. O sea, no era tanto pintar el tema, como, por ejemplo, uno coge en la galería Borghese hay una escultura de Bernini maravillosa que es el rapto de Perséfone por Neptuno. Está Neptuno abrazando a a Perséfone y con la manaza puesta en el muslo de Perséfone y aprieta. Entonces uno dice está está intentando y estoy hablando de escultura, pero que al final es también de espacio y es de es de arquitectura. Lo que está haciendo es traducir. o convertir la dureza de la piedra. En ese caso, un mármol de de tasos fuerte hace que parezca blando. Bueno, pues a a Bernini le está interesando ese tema. El el el relato del rapto. la anécdota de que es el rapto de Perséfone por Neptuno es una excusa para traducirlo, pues igual que Velázquez. Yo últimamente, eh, aconsejo ir a bueno, no aconsejo. Aconsejo a los alumnos de todo. Lo último que les, les estoy aconsejando es irse al Prado a ver antes de que se lo lleven a Toledo otra vez el espolio del Greco, que al final es una mancha roja maravillosa, ¿eh? Que dice uno ahí uno dice pero está rozco ahí está rozco ahí también, ¿eh? es lo que está intentando el Greco. Evidentemente está haciendo un cuadro maravilloso sobre sobre la figura de Cristo con una cara que es absolutamente con unos ojos y unos unas pinceladas blancas que hacen que aquella aquellos ojos sean lo que maravillosos, pero con esa gran mancha roja está dando una lección de pintura que que que está por encima del del tema que trata, eh? o en las meninas o en las meninas. Yo le digo fijaos en el la el brochazo blanco que da Velázquez, en donde está el aposentador al final, al fondo y en la rodilla del aposentador hay un brochazo blanco y Velázquez utiliza el blanco para centralizar, focalizar no sólo para traducir la luz que lo hace evidentemente, ¿eh? Alonso Cano, eh, que trabajó con él en el taller de Pacheco, subía desde Granada a Madrid a consultar sobre el uso del blanco, eh? para traducir la luz por parte de Velázquez, que era para eso genial. Bueno, pues ese brochazo. si vais al prado cuando volváis al Prado, que es un sitio al que ir tantas veces, fijaros en ese brochazo blanco que es uno dice Anda, eh? Después empieza uno a recorrer otra vez los cuadros de Vel uno va descubriendo y dice Anda, pues también es blanco el paño de los jardines de Mila Médicis. Mira, está en el centro y luego resulta que el pañito que está por detrás, que sale por el borde de la Venus también dice Bueno, pues Alonso Cano, que era un cabrito que después denuncia denuncia a Velázquez. Bueno, tendrá que mezclar historias que si no, yo me alargaría y no tiene uno a coser unas con otras. Alonso Cano denuncia a Velázquez porque tiene sangre impura para que no le den la cruz de Santiago. A pesar de eso, el rey al final da un puñetazo y se la dan. Hablas del blanco y y es que es inevitable. O sea, al final es uno de los temas también en tu trabajo y es una de las cosas que te identifican. Tú lo sueles además tomar con bastante de un modo bastante zumbón. pero no podemos evitar y supongo que habrá gente de otro lado. Por qué el blanco, Alberto? Bueno, pues como he escrito muchísimas cosas, pero primero diré que no es que el señor Campo Baeza sea el dueño del blanco ni del alum ni nada que se le parezca, eh? Son temas consustanciales con la propia, insisto con la propia arquitectura. Uno dice pues de qué color es la casi todo Bernini. De qué color son las cúpulas de Soan y de qué color? es la fro de Mies, pero la casa 50:50 de Mies. De qué color es la Ville Savois y de qué? Bueno, siempre el blanco, el blanco al final el blanco lo que está hablando es de la luz y del ser capaz de reflejar la luz, ser capaz de dar un punto más de abstracción. O sea, pues no sé el blanco sobre el blanco de Malevich por hablar ya de pintura de tantas cosas, eh? pero no son cosas mías. Son de la propia lectura. Quedan cinco minutos, así que nos da tiempo a una pregunta más a este ritmo que vamos y nos tenemos que referir a algo que también te define. Tú no eres solamente arquitecto. No solamente escribes, no eres docente, sino que hay algo que está permanente o que podemos encontrar a lo largo de toda tu trayectoria, que es una cierta capacidad seleccionadora, por decirlo de alguna manera. siempre has estado vinculado a selecciones de arquitectura como comisario, el pabellón de España había en el de Venecia. pero hace muchos años ya con aquel famoso libro rojo de campo ese yo Spanish Architecture que tenía introducción de Keth Franton. Qué barbaridad. Qué barbaridad. Qué buena memoria. Me lo has dicho antes. Yo no sabía que tú tenías un ejemplar de aquello, eh? Lo tengo. De hecho, traigo hasta una fotografía aquí en el móvil que no voy a enseñar o no se puede ver eso más que seleccionador que yo. cuando me llaman compilador, otro que publica libros con textos de mis profesores y de mis invitados y me dice compilador. No, yo lo único que intento intento en ese sentido. Si antes se hablaba de la generosidad proverbial de los viejos maestros, pues procura procuré meter hasta los entre comillas enemigos, eh? Aquellos que me zumbaban por todas partes estaban están ahí publicados todos, eh? y también pues no sé, la última Bienal de Venecia. A mí me invita, me invita Chipperfield a hacer un rincón y entonces dije Bueno, pues yo puedo hacer dos cosas o hacer un rincón sobre las obras de Campo Baeza, que hasta estoy hasta moño ya del tal Campo Baeza. o bien puedo hacer como el tema era la memoria, el common ground era la memoria, pues pedir a todos los gente que yo conocía valiosa, pues amigos y menos amigos pedirles un dibujo. y ahí hay una colección de dibujos donde mezclé los dibujos de los más jóvenes de la gente más joven con dibujos del mismo Miss Van der Rohe o de Richard Meyer, que o sea, los arquitectos que los vivos mandaron dibujo original. y ahí está. y los jovencísimos estaban felices de estar ahí. Entonces dices Bueno, pues yo creo que eso es pero más que seleccionar, yo diría también suena un poco fuerte así ayudar o a empujar o a alentar, alentar a la gente que tienes alrededor. Yo creo que hay uno no tiene más que motivos de agradecimiento. Pues procurar también a la gente que tiene alrededor que ya este mundillo de los arquitectos que a veces es muy picajoso y muy puñetero. Yo creo que hay que procurar ser positivo. Aquello lo que aquello resumía muy bien aquel entrenador. Todo positivo, nada negativo. Bueno, Alberto, pues lo primero y ante todo, nos temos que despedir ya lamentablemente daría para mucho tiempo. nos conocemos y bastantes temas de los que hablar. Muchas, muchísimas gracias por habernos acompañado. Muchas gracias. Te agradecemos enormemente tu presencia porque ha sido un gran placer. Muchísimas gracias a todos ustedes recordarles como siempre, que tiene una dirección a su disposición para quejas, sugerencias o incluso peticiones planetabeta@gmail.com Escriban malditos hasta la semana que viene, como siempre. Cuídense. Buen noviembre.


