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Amargor con Susana Cámara Leret | Arquia - Centro de Documentación
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Amargor con Susana Cámara Leret

Bartlebooth

Episodio 7. Amargor con Susana Cámara Leret

Entre los ríos Esla y Órbigo, en León, en una de las áreas más planas de la península ibérica, se extienden no tan extensos pero sí extraños campos en los que unas estructuras de madera y cables, llamadas espalderas, hacen crecer, verticalmente, el lúpulo. Una especie de la familia de las Cannabáceas que, en nuestro país, apenas podemos encontrar.
El Páramo Leonés sería nuestra pampa, no una tan recorrida por la literatura como la planicie argentina, seguro, ni un escenario tan distópico como el que pinta Michel Nieva en La Infancia del Mundo, pero un territorio lleno de historias en las que unas semillas, utilizadas principalmente por la industria cervecera, pueden hablarnos de historias locales, de memoria sonora, archivos vegetales, de folclore, de cultura, de trabajo o de geopolítica.

Esta planta, sus semillas y su amargor, ha sido objeto de un intenso trabajo que mezcla investigación situada, mediación e imaginación colectiva para esbozar futuros para este territorio desde las prácticas artísticas.

En esta séptima parada del Blog Nuevas Coordenadas, de la Fundación Arquia, y casi como una inesperada charnela entre el bloque temático del que venimos, Territorios, y el que estamos abordando, Tiempos, tenemos el placer de encontrarnos con Susana Cámara Leret. Artista, investigadora, docente, diseñadora de formación y radicada entre León y el valle del Porma.

Nuevas Coordenadas

Un pódcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlebooth como directores editoriales del BlogFQ en su etapa 2024-2025.

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Autoría y colaboradores

Autor

Bartlebooth

no. Sí. por renar grasas. No. nuevas córdenas. Bienvenidos a nuevas coordenadas, un podcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlewood y con diseño sonoro de Mouray. entre los ríos Esla y Órbigo en León, en una de las áreas más planas de la península Ibérica, se extienden no tan extensos, pero sí extraños campos, los que unas estructuras de madera y cables llamadas espalderas hacen crecer verticalmente el lúpulo, una especie de la familia de las canabáceas que en nuestro país apenas podemos encontrar. El páramo leonés sería nuestra pampa, no una tan recorrida por la literatura como la planicie argentina, seguro, ni un escenario tan distópico como el que pinta Michel Nieva en la infancia del mundo. en un territorio lleno de historias en las que unas semillas utilizadas principalmente por la industria cervecera, pueden hablarnos de historias locales, de memoria sonora, archivos vegetales, de folclore, de cultura, de trabajo o de geopolítica. esta planta, sus semillas y su amargor ha sido objeto de un intenso trabajo que mezcla investigación situada, mediación e imaginación colectiva para esbozar futuros para este territorio desde las prácticas artísticas. en esta séptima parada del blog Nuevas coordenadas de la Fundación Arquia y casi como una inesperada charnela entre el bloque temático del que venimos territorios y en el que estamos abordando tiempos. Tenemos el placer de encontrarnos con Susana Cámara Lereet, artista, investigadora, docente, diseñadora de formación y radicada entre León y el Valle del Porma. Nada para empezar a agradecerte, Susana, que te hayas dejado liar y que hayamos encontrado hueco entre este calendario así un poco loco de estas semanas.

Gracias a vosotros por la invitación. Y bueno, para empezar la conversación, nos gustaría preguntarte por un por un proyecto, eh, desde nuestra egoísta curiosidad, eh, en el que te vemos trabajando en los últimos meses, años ya, eh? y un poco para saber más, no desde este desde este egoísmo, eh? Yo cuando era pequeño pasé algún verano por ahí en la zona de del Órbigo, con mis padres, con mi familia y eso y me me acuerdo de preguntarle a mi a mi, a mi madre y a mi padre que que era esa planta como tan rara que había en todos esos campos alrededor de los pueblos que tenía como una estructura rarísima que está como colgada de un de no como de unos cables de unas estructuras, y me decían que era lúpulo, no con el que se hacía la cerveza, eh? Quería preguntarte por ese proyecto con el que estás. eh, con el que llevas estos últimos años. Ecologías del lúpulo, eh? y bueno, preguntarte desde la curiosidad por por qué este por qué esta especie? Por qué esta planta, eh te interesó tanto y cómo cómo surge tu aproximación como artista a esto a estos territorios, a estos campos de cultivo.

pues básicamente todo arranca con mi llegada a León. Digamos que no sé si me trajo la planta hizo amargor a León o si llegué yo primero porque bueno, ha sido como fue casi a la par, no muy sincronizado esta provincia. Bueno, como ya sabrás, está muy marcada por la presencia de esa planta. Se ve como contabas porque tiene esa arquitectura tan particular con esos esos postes tan altos y esas alambradas es una planta que crece. Es una planta trepadora que es capaz de crecer hasta los 10 m de altura y que realmente bueno, León es responsable de cerca del 95 % de toda la producción de lúpulo en España. entonces digamos que esa omnipresencia no del lúpulo ha marcado mi trabajo, marcó mi llegada a León y ha condicionado un poco lo que he ido haciendo desde desde entonces, que desde hace ya ocho años. es una planta que se llegó a cultivar en todas las riberas leonesas o en casi todas. y en aquellas donde ya no se cultiva o donde ha desaparecido su cultivo todavía perdura su recuerdo, No. Entonces es muy difícil no encontrarte con alguien que conozca el lúpulo que lo haya cultivado su familia o que no conozca a alguien que lo haya cultivado. Porque ya te digo que pues eso, que está muy presente, no? entonces.

Bueno, pues por un lado, mi interés por esta planta tiene que ver con trabajar en una cercanía a lo que hay aquí en la zona, no en el territorio, pero también deriva de pues un interés en profundizar en aquello que no se ve. y en cómo esa planta, esos cultivos han articulado este territorio no han, digamos, reconfigurado distintos espacios asociados a su cultivo y también un poco, pues la idea de investigar las maneras en las que esas explotaciones agrarias han marcado formas de vida, no. Entonces son en contextos muy marcados por esos extractivismos agrarios. Es una planta que se introdujo a principios del siglo XX. con una idea muy concreta de país no y de la agricultura y digamos, actualmente también muy marcada por esa presencia de grandes multinacionales de una agricultura muy globalizada, que generan unos unos patrones a nivel local que bueno, que se llevan viendo desde hace ya muchos años, por ejemplo, también en el contexto de la minería, no, no solo en la agricultura. muy dependientes, digamos, de esa, de esa globalización, no de ese mercado y de las exigencias de ese mercado. y que en este caso vienen de la industria de la cerveza, No. Entonces esa articulación, esa, esa, esos aspectos ocultos que quizás a simple vista no son tan presentes, porque lo que se suele presentar es pues una idea más romántica de lo que es la cerveza, no y el lúpulo, el cultivo de la riqueza que trajo mucha riqueza a la zona. pero esa riqueza, que es el término popular que se utiliza para hablar de esos compuestos amargos que tiene la planta. Digamos que también trajo muchas pérdidas, no? Entonces mi interés en el lúpulo es un poco ese entender el espacio en el que estoy habitando, trabajar con esa serie de elementos de materias, no que están muy presentes, pero también todo aquello que queda oculto, que no se ve y que también tienen que ver con con con esos espacios de cultivo y de y de y de tensiones, no y de y de bueno, donde donde se genera este esos compuestos amargos, pero también mucha amargura.

Mhm. precisamente con esta idea como de la amargura, como que vemos como que algún trabajo tuyo ya trabajaba esta idea como de amargor, no de la amargura previa. E este interés por el lúpulo, o sea, como que venía de antes o es como un concepto que ha que ha atravesado como varios de tus trabajos, digamos, ya ya lo traías como de antes antes de comenzar con este proyecto. Sí, yo creo que mi interés en lo amargo viene de un poco, pues el sabor amargo como pues lo que es es un gusto adquirido. No, no es como el sabor dulce, que es algo que pues hasta de pequeños tenemos una tendencia hacia lo dulce. Sin embargo, lo amargo es algo aprendido. Es algo que responde a patrones culturales, no?

que procesos culturales asociados a creencias, a determinadas formas de vivir, no de patrones y demás. y también con una idea de bueno, a través de esa idea de cómo se han consumido distintas plantas amargas. Al final, los compuestos amargos de las plantas suelen ser esos elementos o compuestos defensivos, no que generan las plantas como los alcaloides y demás. y han estado muy asociados a esa historia de la farmacopea o de las farmacopeas en Occidente, no. Entonces viene un poco de ahí. Hace ya antes de venir a León, estuve muchos años residiendo en Países Bajos, no y trabajando allí. y en esos años, pues estuve indagando un poco en ese espacio de lo amargo. a través de plantas asociadas a la malaria, al tratamiento de la malaria, como son, como es la quina, no la derivada de la corteza de la cinchona y digamos, todo ese entramado que también estuvo asociado a procesos de colonización de explotación de determinados en determinadas comunidades humanas, vegetales, etc. no comercios internacionales y y viene un poco de ahí, no de también de trazar cómo el consumo de determinados compuestos que hacemos en la actualidad encierran también otra serie de historias que aparentemente no están a la vista, pero que tienen como una un peso no histórico y pues, por ejemplo, en este caso, en el caso de la malaria, sería la historia de bebidas recreativas, pues desde los gin tonics no, que se originaron un poco a la hora de intentar.

digamos, saborear o reducir ese amargor para poder ingerirlo. No, pero también bebidas como vinos o compuestos, como por ejemplo, la quina Santa Catalina en España o el palo en Mallorca, que es una especie de licor que llevaba quina y genciana. y que se utilizaban para tratar fiebres, no fiebres asociadas a Pues eso, eso, ese malestar que era bueno, el nombre de malaria viene un poco de ahí, no mal aire, un poco ese malestar que no sabía muy bien de dónde dónde provenía, No. Entonces mi interés en el lúpulo es como una continuación de esos trabajos previos donde estuve también trabajando. Pues con también. temas asociados a la botánica etnobotánicos, pero también entomólogos, no por toda esa otra dimensión que tiene que ver con esas interacciones

y comunicaciones no visibles que operan a nivel químico con otros. animales, insectos como los mosquitos y que y que han sido mediados también a través de estos compuestos, No. Entonces, bueno, pues viene un poco de ahí, de entender esas experiencias, quizás organolépticas. desde distintos espacios que se generan a través de ese cruce de disciplinas, no entonces bueno, pues y que han estado mediados por todo este tipo de de trabajos previos, no y de formas y de formatos asociados al arte, al diseño, a la botánica, a la entomología, a saberes tradicionales, etc.

Genial. y quería preguntarte por esta dimensión como más, más cultural, no que puede tener como la planta en el territorio. Hablad como de esta cuestión, como más de la geopolítica del comercio, no de como que entiendo que responde también su cultivo a sus intereses de grandes empresas, cerveceras, etcétera. Eh, pero tu trabajo también alrededor del lúpulo tiene mucho que ver con la memoria, con el folclore, con el valor como cultural de de este elemento. Um ya cuenta con ese valor. ¿Crees que cuenta con ese valor de reconocimiento en el territorio o es más una lectura como de tu trabajo, que intentas como conectarlo con cuestiones como más culturales o más de memoria de del lugar? claro, la planta. Una cosa que me llama mucho la atención es que la planta tiene genera una sensación, un sentimiento como de amor y odio. No, no es un cultivo. Por ejemplo, para empezar, que se haya que se haya consumido a nivel doméstico. No, no era algo que la gente cultivaba para luego consumir en su casa también. siempre se cultivó desde una cierta distancia muy, muy asociada a que era una producción que se exportaba y no se sabía muy bien a dónde iba. De hecho, la mayoría de los agricultores con los que he hablado ni siquiera consumían cerveza, no bebían cerveza, cultivaban cultivaban algo que se destinaba a la creación de la cerveza.

Pero no, no consumían esa bebida, no. Entonces, eso, esa ese esa especie de sentimiento entre bueno, cultivo esto porque bueno, ha habido sí que hay agricultores con los que he hablado, que sí que sienten una pasión por el cultivo y por la planta, pero sobre todo otros y en general, la gente más joven lo han sentido siempre como una imposición, no, porque al final es una planta que se cosecha en verano. que eran los meses de descanso, cuando la gente, pues tiene un poco más de margen para hacer otras cosas. y sin embargo, si eras hijo o hija de un de un lupulero o lupulera, pues te tocaba trabajar, no durante esos meses y en jornadas muy, muy intensas, no asociadas a la cosecha. Entonces, me llamó mucho la atención que que para esas comunidades y en el contexto donde he trabajado hay una disociación entre la idea de cultura cultura y cultivo, que al final etimológicamente, pues son la misma cosa, no? Al final, la manera en la que cultivamos la tierra responde a patrones, a creencias culturales, etcétera. no. pero pero sí que me llamó mucho la atención que mucha gente siente la cultura como algo muy alejado de su de su vida, no como algo que sólo sucede en las salas de un museo como el Museo del Prado o el Reina Sofía, pero que no está vinculado a la agricultura, a esas formas de hacer y de cultivar la tierra, no. Entonces yo creo que ese valor, digamos cultural.

fue se fue construyendo o quizás visibilizando. se fue poniendo sobre la mesa a medida que avanzaban, pues esas conversaciones con agricultores, distintas comunidades, pero también otros colaboradores del proyecto, como han sido artesanos, no otros artistas, diseñadores, también la administración, no, porque al final lo que se produjo fue como una especie de proceso de negociación, no? que al final fue derivando en ir de alguna manera ajustando esos valores, situando un poco los espacios por los que se movía el proyecto y de alguna manera material, materializando también las ideas que se iban, que se iban produciendo, no. Entonces es algo propio de yo creo que del trabajo, no tanto de la, o sea, por supuesto, de la propuesta, pero creo que es algo que su forma, su materialización y su desarrollo es algo que ha ido generándose a través de, pues también otra vez esa confluencia de distintas formas de pensar y de hacer, no. y esto ha sido algo muy crítico en el proyecto porque porque claro, una de las cosas a las que nos enfrentamos cuando digo no es porque hablo al final de todo el equipo de trabajo, no que se fue creando fue a una presión real en en relación a a cómo se percibe la planta, no la imagen que tiene la planta, que es un poco también la base del proyecto. muy asociada a una industria del turismo muy particular, donde la planta opera como una especie de logotipo, no. y desde esa idea de autosuficiencia, entonces

dentro del desarrollo del proyecto se han ido. Pues bueno, fuimos realizando distintas actividades asociadas a formas y formatos locales, no como pueden ser formas de construcción o formas vinculadas a la construcción de una memoria colectiva, tirando un poco de estructuras y de formatos ya conocidos en la zona y originarios de la zona, como pueden ser el filandón, no. en formas de reunirse que derivan, pues un poco de esa idea de cuando las mujeres generalmente se reunían para hilar, no y para contar historias y cantar y pasar tiempo juntas y a través de esos formatos que bueno, vimos pues que también la presión era masificarlos, no generar como sesiones con mucho público para para un poco de alguna manera realizar una, una labor más de promoción que de pensamiento, no y de articulación. Entonces esto fue algo que por un lado supuso como generó mucha tensión dentro del desarrollo del proyecto. pero al mismo tiempo, yo creo que es lo que hizo que el proyecto pudiese desarrollarse como como lo hizo, no, porque nos dimos cuenta de que el objetivo no era generar o reforzar esa imagen, sino realmente trabajar dentro de ese espacio de tensión para buscar otra serie de relaciones con la planta y sus historias y esos espacios de cultivo y de memoria colectiva. Mhm. Precisamente te quería preguntar por las las formas en las que este proyecto, esta investigación se fue como materializando, no tanto de eh sesiones como más de mediación o como sesiones como más colectivas, etcétera. hasta resultados como más tangibles, no que hemos visto que que ha tenido el proyecto, eh, desde esas sesiones que hablabas tú del Filandón, pero también otras como más, eh, no sé si objetuales o más finales, no como más eh matéricas, propuestas más matéricas o incluso desde un formatos como aurales, no como ese proyecto de geofonías del lúpulo. eh, que también como surgió. Yo creo de de esta investigación no nos cuentas un poco también la clase de resultados que fueron como saliendo de este proceso o que que se fueron generando? Claro, sí, a través de pues

eso, esa idea de negociación no que que comentábamos, fue, digamos de alguna manera, hm. dando forma también a esas materializaciones. Entonces, como al final en el equipo éramos agentes muy diversos. Estaba compuesto de o estuvo compuesto de biólogos, de artistas sonoros, de artesanos, los propios agricultores. por supuesto, vecinos y vecinas de las distintas zonas por las que las que nos movíamos también en ese diálogo constante con la administración, porque al final, sobre todo durante entre 2021 y 2023, estuvo el proyecto tuvo sede en el Ayuntamiento de Carrizo de la Ribera, no en la Ribera del Órbigo, la de la que hablabas al principio. entonces todas esas formas de pensar, de ver, de entender esa realidad del cultivo

fueron un poco guiando esa ese proceso de materialización, no. y de ahí surgieron distintos distintas producciones, por un lado, muy vinculadas a esa memoria vegetal. a pensar en la manera en la que bueno, esas comunidades vegetales se han ido también de alguna manera domesticando y se han ido de alguna manera también instrumentalizando a lo largo de los años del cultivo, no en León. Por un lado, creamos una colección de herbario compuesta de bueno, más de 100 pliegos de herbario, donde a través de esas entrevistas que hacíamos de esos de esas sesiones, no con los agricultores, pues buscábamos también recopilar

fragmentos, no de de esas o muestras de esas plantas de esas variedades que se están cultivando. que al final muchas de ellas responden a son variedades generadas en laboratorios y laboratorios de bueno, de grandes multinacionales que lo que buscan es pues un mayor grado de amargor o yo que sé determinadas propiedades organolépticas. pero claro, al final son variedades que también están patentadas, no? Entonces lo que hacen es como generar esa especie o reforzar ese mercado del que hablábamos al principio, no. Bueno, pues por un lado quisimos la idea fue documentar esa situación actual a través de muestras del propio material vegetal, pero también crear una colección viva con variedades vivas de variedades que se están cultivando actualmente de la planta del lúpulo, pero también plantas que muestras de plantas silvestres o escapadas que se llegaron a cultivar y que a lo mejor, pues cuando se abandonaron distintas fincas escaparon, digamos, y han seguido hibridándose en el territorio y crecen libremente, no. Entonces, de alguna manera, pues ese repositorio genético

crear como una especie de banco de memoria, no con con todo ello que que bueno, que permita tener ahí una especie de de reserva, no de cara a un futuro. y por otro lado, pues esa idea de la memoria también, como comentábamos antes, estuvo muy asociado a la creación de esas sesiones colectivas en el modo de a través del formato del Filandón para compartir historias, no. y también entender. eh, pues distintas distintas formas de entender lo que está bueno, la situación actual del cultivo, no por parte de agricultores, pero también por parte de la administración por parte de habitantes de la zona de gente que a lo mejor no tiene ningún vínculo, aparentemente ningún vínculo al cultivo, pero participaba participaba también en estas sesiones, porque al final eran de carácter público. y luego también talleres donde intentamos también recuperar otras formas de hacer no muy propias de lo rural, trabajando con con esos materiales que aparentemente no tienen ningún uso. Esto fue uno de los temas centrales del proyecto, porque al final la planta de lúpulo se cultiva principalmente por las flores femeninas, porque contienen esos compuestos amargos, no de los que hablábamos al principio, que son los que se hacen la cerveza. pero pero el resto del material vegetal de la planta no, es decir, todos los tallos y las hojas se tiran y cuando arrancamos con el proyecto se estaban quemando junto con las cuerdas utilizadas para tutorizar el crecimiento de la planta. entonces esto es algo que nos llamó mucho la atención. y en ese recuperar la memoria de la planta, pues también realicé una búsqueda del cultivo en otros países, como por ejemplo Dinamarca o Suecia. donde la relación con el lúpulo ha sido muy distinta. No, no estuvo condicionada por, digamos, un plan nacional no o estatal a la hora de pensar en ese modelo de nación que viene del de la época del franquismo, no y de la dictadura, sino que estaba más asociada a a otra forma de habitar y de cohabitar con estas con estas especies vegetales. Entonces, pues, por ejemplo,

encontré que la planta tenía muchísimos usos en como planta de la que se extraían fibras para la elaboración textil. Es una planta que se usó también para teñir, por ejemplo, en Irán, para extraer unos amarillos muy potentes que se usaron para elaborar. Pues bueno, hay documentos que hablan de su uso para la tinción de de fibras para la elaboración de alfombras persas. No, es decir, hay como ha tenido todo aparte de usos medicinales, precisamente por esos compuestos amargos que tiene figura en distintas farmacopeas, pero todos esos registros se han silenciado mucho por la industria esta que que ejerce esa presión no actual sobre el cultivo. Entonces recuperar otras formas de hacer desde lo rural a través de esos talleres también nos permitió, pues explorar otras posibilidades para para ese material, no y digamos, bueno, más que otras posibilidades para ese material. trabajar con el potencial que tiene la planta y que nos ofrece la planta. No, porque es una planta que por cómo es, tiene muchas aplicaciones. No es de la familia del cáñamo. Entonces es una planta que se puede usar desde para la elaboración textil hasta para elaborar toda esa serie de compuestos que estábamos hablando estructuras.

incluso en temas de bioconstrucción, no. y en esos talleres pudimos explorar un poco desde lo material, otros registros, no para para esa eso para la planta y sobre todo, como repensar esa idea del residuo, que es algo que es muy común en el ámbito del arte y del diseño. pero que en este contexto en el que estábamos trabajando, pues claro, es que era un material al que no se le daba ningún valor, precisamente por cómo es la cosecha. que se realiza una vez al año durante un mes

en tiempos como muy acelerados. Es muy difícil que ese material se aproveche porque los agricultores tienen que conseguir secar esas flores antes de que la lupulina se pase, no. Entonces, de alguna manera recuperar este material y abrir todo ese abanico de posibilidades, pues fue importante a la hora de de vincularlo a a otras otros formatos, no, eh? locales que que que puedan. Pues eso que pudiesen, pues abrir otras posibilidades materiales, digamos. y que nos permitiesen pensar. Perdona, más allá de la productividad, no de la planta. Es decir, esto fue una exploración sin saber qué es lo que iba a pasar y sin saber en qué iba a derivar, no. no voy a decir precisamente que que que es bonita esta idea también como de que por un lado recupera como esa memoria, no, eh, de algo que que puede estar visto muchas veces desde muchos territorios como algo como propio, pero que no o como algo común, pero que no lo es tanto, no? y que es que es importante como recuperar. Pero por otro lado, también esa cuestión como de la proyección a futuro, esa idea de reservas que hablabas, no como de y de las posibilidades que puede tener, no incluso como bueno, más allá de preguntarnos o de recoger esa memoria también. es ser capaces de imaginar colectivamente qué podría ser, no o qué otras lecturas podría haber. Claro, es que al final hay prácticas, como por ejemplo la cestería, que es uno de los temas con los que bueno, una de las formas de hacer, no con los que intentamos vincularnos a través de estos talleres. que que resuenan mucho a nivel local, porque al final es algo que hasta hace poco se le ha prestado muy poca atención, pero era una práctica de reaprovechamiento. Es decir, la gente que tejía tejía con todo, con con descartes de la poda. Era como una manera de reaprovechar ese a esos materiales con los que se convivía, no. Entonces ese volver atrás para intentar recuperar esas formas de hacer, pero al mismo tiempo hacerlo con un material que aparentemente está en desuso y no tiene ningún valor,

pues también nos permitió también abrir otras conversaciones, no sobre todo con las comunidades luuleras. y bueno, y en ese sentido, ese esa relación con la escucha también ha sido muy clave en el proyecto. Lo comentabas al principio, pero esa esa serie de Sonora, no Geofonías del lúpulo. Pues también tiene que ver con esos registros de lo que no se ve o lo que no se suele escuchar, no vinculados a los espacios del cultivo del lúpulo. en por un lado, relatos que formaban parte también de de esas labores no agrarias, como como se han sucedido en otros contextos, pues, por ejemplo, el trabajo de la lana o de otras prácticas agrarias, no donde la gente cantaba y contaba historias a la hora de trabajar porque eran labores de carácter más manual, que con el tiempo se vieron reemplazadas por maquinaria, no industrial. eh, pero que también nos permitía explorar como otra otra estética vegetal, digamos no, porque al final,

el lúpulo es una planta que se caracteriza por un olor, por el olor que tiene, que es narcoléptico y en la zona, algunas sí que había. Hubo alguna iniciativa de grupos, sobre todo de mujeres que se juntaron y que fabricaron almohadas de lúpulo, precisamente por esta cualidad que tiene, no su olor. que te ayuda a dormir entonces a través del sonido de otra herramienta del ámbito estético, no. Pues también quisimos o intentamos de alguna manera indagar en ese espacio no asociado al sueño, no a a otra forma de relacionarnos con ese material vegetal. eh y bueno, y esas creaciones van un poco por ahí.

Es una serie que consiste en dos producciones en vinilo. La primera, se sitúa en en la época de la cosecha trabajamos con unas lupuleras de la Ribera del Órbigo y tiene que ver más con una especie de tránsito a través de un momento asociado a la cosecha, que es cuando las mujeres y niños generalmente separaban las flores del resto de la planta, pero también en un dentro y fuera de campo donde buscamos generar como una especie de paisaje sonoro más, más. más más acorde con lo que es la realidad actual, no donde irrumpen, pues sonidos vinculados a las distintas maquinarias, no que forman parte de la cosecha actualmente otros agentes que también forman parte de esos paisajes. Pero bueno, es como también una vuelta a esas voces de otro tiempo, no. y esos sonidos que ya no existen porque eso ya se ha perdido. pero también pensando un poco de cara a un futuro, no un poco lo que comentabas y eso derivó en el segundo en la segunda entrega, donde sí que buscamos una relación un poco más abierta con esos sonidos de la planta donde realmente lo que hicimos fue pensar en crear un disco para dormir la siesta así tal cual. un disco que te permita, eh, pues entrar en otra en otro estado, no

somático y y y que y que te permita, pues relacionarte con esos sonidos de otra de otra manera. Mhm. Genial. Y entiendo que este proyecto o todas estas iteraciones, todos estos procesos, eh, ya que estamos en el bloque tiempos, eh, tienen que ver con el tiempo concreto en el que se desarrolla el proyecto, no que muchas veces sentimos que la investigación artística o la práctica artística o también los campos de la arquitectura muchas veces está condicionada porque tenemos como que producir cosas en en muy poco espacio en muy poco tiempo, eh? Este proyecto en realidad surge dentro de un proceso de investigación más amplio que creo que son dos o tres años, no? o incluso más. más, eh? y entiendo que ese también ese marco temporal es el que permite realmente esas conversaciones que se dan con los propios habitantes del territorio, pero también con otros agentes, con otros expertos. eh, ¿qué papel tiene como este marco temporal en el que se desarrolla el proyecto para su para su éxito, no para su desarrollo. Qué? Qué papel ha tenido esa posibilidad de dedicar tantos meses como a esta investigación como para su materialización o para esos resultados que podéis extraer? Claro, es fundamental. Eso ha sido uno de los uno de los aspectos claves del desarrollo del proyecto porque Bueno, realmente esto arranca a través de una residencia artística en Tabacalera en el 2019, 2018-2019 y posteriormente a través del apoyo de la Fundación Caraso, pues somos capaces de ampliar esa investigación inicial, incorporar a otras otros y otras colaboradores, no, por ejemplo, en pues a través de el del ámbito universitario, pero también de otras, e. de otro tipo de prácticas y y ese tiempo lo que nos permite también es bueno, primero también pasar tiempo con la gente con la que estábamos trabajando, que eso ha sido fundamental, porque al final son ciclos muy lentos, muy largos, donde realmente el tiempo del proyecto. ha ido marcado por los ciclos del cultivo. No al final,

comentábamos antes es una es una planta que se cosecha una vez al año. Es como una especie de como si fuera un tubérculo que está bajo tierra y a partir de febrero. marzo empieza a crecer hasta agosto septiembre, que es cuando bueno, que alcanza esa altura, no de la que hablamos también hace un rato de unos 6,7. Bueno, hasta los 10 m. Las plantaciones tienen una altura de unos 6 metros y en ese momento se corta el tallo, no de lo que ha crecido y se separa la flor del resto de la planta, pero en un mes, no. y hasta el año siguiente, pues no queda nada. Entonces son ciclos muy lentos que claro, condicionan el acceso por un lado al material vegetal, el tiempo en el que está presente la planta. porque las plantas silvestres que no son cosechadas ni cultivadas a partir de octubre noviembre se secan y ese material queda ahí. pero es como si fuera una especie de zarza. No puedes. Es muy difícil acceder a él, no? Entonces ese esos ciclos también. digamos, la materialidad de la planta ha guiado mucho el desarrollo del trabajo y claro, este es un proyecto que habría sido imposible realizar en uno o dos meses, que es lo que suele primar, no en este tipo de de procesos de investigación. Entonces sí que reivindico la necesidad de contar con tiempos más amplios a la hora de pensar y, sobre todo, poder estar en estos espacios, no en los que, sobre todo cuando se desarrollan proyectos de estas características, porque porque es lo que te permite entender toda esa serie de situaciones que se producen, que no siempre son visibles y es lo que te permite también establecer ese diálogo con con los distintos agentes del territorio, pero también con con colaboradores, no y y que y que es lo que hace que que que vaya cobrando, que un proyecto cobra, tenga la capacidad de de alguna manera de de ser proyecto? No, porque si al final, si un proyecto es la propuesta inicial es que no ha pasado nada.

Entonces la posibilidad de que eso evolucione yo creo que es lo que eso te lo permite el tiempo y en este caso ha sido esencial. precisamente sobre esto, eh? tenías como alguna idea también cuando arrancaste el proyecto como más concreta de hacia dónde se podía desarrollar. Ha habido como mucha diferencia desde ese momento inicial cuando arrancaste con esta investigación hasta el final. ¿Cómo ha cambiado tu forma también de de entender o qué descubrimientos has hecho así como importantes frente a esa idea inicial o como a priori que tenías cuando te aproximaste hasta esta planta por primera vez. Sí, claro. Yo en bueno, en los inicios del proyecto. Bueno, el proyecto arrancó a través de esa idea de la amargura, no en un contexto artístico. y sí que supuso como un salto del laboratorio al campo, no de esto lo comentaba hace no mucho con Barbadal y Ane. esa idea de cuando trabajas pasas de lo in vitro a lo in vivo, no de alguna manera, porque porque

a través de esa convivencia con todos esos agentes, pues el proyecto al final se fue, se fue modificando inevitablemente, no una cosa es la idea inicial que tienes y en mi caso, yo siempre creo que el tipo de producciones o materializaciones van muy guiadas por lo que pasa en cada proyecto. No, no intento a priori definir un tipo de producción o formato específico. Sabía que quería trabajar con con sonido para registrar esos relatos y esas voces. Sabía que íbamos a trabajar con también el formato audiovisual. para como material de registro. No, pero cuando empecé con todo esto no sabía que iba a derivar en esa serie sonora Geofenas del lúpulo. y tampoco que de ahí iba a producirse una especie de ensayo audiovisual. No sólo flores que creamos con todo ese archivo audiovisual que se fue generando en el proyecto, no.

había un interés por trabajar con esa memoria vegetal y esto quizás sí que vino más definido desde un inicio a través de esa colaboración con con con esa parte científica, no con con los botánicos del proyecto, porque al final ellos manejan, pues formatos como muy, muy específicos, pero pero por ejemplo, lo de la colección viva fue algo que surgió a raíz de estar ahí y de ver lo que estaba pasando con con la planta, no. Entonces, esa apertura. Creo que es importante el dejar si dispones de ese tiempo, permitir que ese proceso de negociación no, que al final es lo que va ese ajuste de valor al final es lo que permite que que las cosas se materialicen de una forma u otra. No, creo que es que es importante porque porque al final responde a lo que vas encontrándote durante el proceso de investigación. eh, claro, a lo largo del desarrollo del proyecto, pues ha habido gente que ha fallecido. Es decir, ha sido una convivencia con con con gente que nos ha cedido también en su tiempo, no de una manera muy generosa. Entonces, eh? me parece que hacer lo contrario habría sido como una especie de imposición, no? y habría sido no atender a esa escucha, no que o no querer escuchar ni ver ni ni experimentar esas cosas que iban surgiendo en el en el proyecto, que esto, como siempre, o sea, como te comentaba antes, no siempre ha sido fácil porque al final intuyes que que es una realidad amarga, pero trabajar sobre algo que no es fácilmente digerible no siempre, no siempre es fácil, no, sobre todo de cara a esa idea promocional del proyecto. No, porque al final, pues el proyecto ha contado con con apoyo también de instituciones públicas y de la administración y y entonces ahí sí que ha habido como un proceso. Esa negociación no ha sido no siempre ha sido fácil, pero creo que es necesaria porque creo que también es importante trabajar desde esos espacios, quizás más tensionados, pero desde donde a lo mejor no siempre se puede, pero creo que que que hay que intentar por lo menos pensar en

formatos que puedan surgir en en relación a a la realidad que se está viviendo, no, ehm y no silenciarlo. Mhm. Genial. Yo para ir cerrando ya porque creo que vamos, hemos hablado bastante y sobre muchos temas interesantes. Quería preguntarte precisamente por esta relación con el ecosistema en el que se desarrolla el proyecto que al menos desde nuestra perspectiva como forasteros en aquel lugar, en León y en la Cuenca del Porma, en el Valle del Porma sentimos como que hay no sé como que hay un ecosistema como muy rico para poder trabajar en estas intersecciones en las que tú trabajas entre prácticas artísticas, comunidades, pero también saberes como más científicos de la universidad, etcétera. Eh, queríamos preguntarte también si si ese también es un poco un a priori de tu trabajo o algo que va como muy ligado a tu trabajo desde el inicio o es ese contexto también en el en el que vives el que te posibilita también trabajar en esas intersecciones y en esas conversaciones con con esos saberes diversos. Yo creo que ese interés por integrar, pues distintos saberes no siempre ha estado en mi trabajo. sí que es verdad que cuando llego a León y en concreto a la Ribera del Porma, eso permite que se potencie. no, porque al final una de una de las decisiones que tomo al llegar es intentar trabajar con aquello que me rodea. Creo que que bueno, que esto es importante, no al final, si, sobre todo en relación al tipo de temas sobre los que me gusta pensar no o trabajar,

pues al final no pueden depender de envíos de Amazon y de cosas de estas no. Entonces esta es una decisión muy consciente. También creo que es una decisión política que tiene que ver con intentar estar de otra manera, no y pensar de otra manera que no siempre es fácil y no siempre lo consigo. pero bueno, está ahí, no como en la base de lo que estoy intentando poner en marcha. pero es verdad que ese ese entorno

facilita ese tipo de cruces porque se conservan muchas formas de hacer que en otros sitios han desaparecido y yo creo que se existe un interés por por no romantizar esos procesos, no, que creo que esto es algo importante. Cuando hablamos de agricultura o de cultivos y demás, siempre hay una tendencia a esa imagen romantizada, no de lo que es el campo casi tematizada y volvemos un poco también a la idea de promover otra imagen, no o pensar en otras imágenes que a lo mejor no siempre son fácilmente digeribles, pero que creo que que son necesarias en ese en ese territorio. Creo que sí. hay un interés colectivo por este tipo de procesos, desde distintos puntos de vista, desde distintas disciplinas, no vivencias y posiblemente también porque bueno, es un territorio que también ha sufrido muchas transformaciones en los últimos años. Entonces, bueno, sí que venía de antes, pero pero bueno, es algo que sí que va también muy ligado a lo que está pasando allí a nivel local. El lúpulo se cultivó en la Ribera del Porma. tuvo muchísima presencia, también otra otros cultivos como la menta y demás. Entonces sí que tengo ahí un interés por trabajar con con esos procesos que que han que han estado tan presentes en ese territorio, pero que también han ido generando como otra serie de relaciones, no?

sí. Genial. Y sí, un poco cómo cierre pre- precisamente quería preguntarte por esta cuestión última que mencionabas, eh, próximos pasos del proyecto. ¿Qué campos de investigación? ¿Cómo estás explorando? No sé si tanto dentro del proyecto de Ecologías de lúpulo como dentro de tu práctica artística como más global. Um, ¿qué campos de interés? ¿Qué próximos pasos podemos como esperar para para el proyecto para tu trabajo. Bueno, el proyecto continúa. No sé si es una tara personal o qué, pero me cuesta mucho pensar en un fin de de este tipo de investigaciones. Entonces en mi cabeza siempre están un poco abiertos, los procesos de trabajo y y en este caso, por el tipo de colaboraciones que han surgido. Seguimos trabajando sobre esas esos otros usos, no del lúpulo. Quizás también por la situación que hay actualmente con el cultivo en León.

Ahora ahora es un proceso, un momento un poco tenso entre de muchas negociaciones entre los agricultores y la multinacional que opera a nivel local, no obobsteiner. Entonces, de alguna manera, esa idea de que se habla mucho desde lo agrario, no la idea de diversificar que al final, pues es no pensar en una de en un monocultivo, no o en una monocultura, sino intentar pensar en en en de una manera más amplia en otros registros que pueda llegar a tener. Pues me interesa más en relación al desarrollo de distintas estructuras, materiales y demás. Pero por otro lado, sí que es verdad que que claro, profundizamos mucho en una zona y ya hay otras zonas que también, pues sí que me gustaría investigar, no otras riberas de leonesas, donde también tuvo mucha presencia que bueno, que quedaron ahí pendientes. y sí que me gustaría poder extender la investigación a esos espacios y al mismo tiempo, también pensar en qué hacer con todos esos materiales que se han ido generando.

De qué manera quizás podrían formar parte de alguna especie de plataforma o algo que sea accesible para para que la gente pueda consultarlos, no o incluso otros investigadores, artistas y demás que haya como un espacio. de accesibilidad, no a todos esos relatos, porque creo que es como la base de todo ello. Si, si se, si permanecen aislados o cerrados en yo que sé, no tiene sentido, no. Entonces me gustaría seguir trabajando sobre todo ello, pero también ampliar un poco el trabajo, como te decía antes a otras. otros materiales que también me rodean otras otras historias que forman parte del contexto que estoy habitando actualmente y que también un poco enlazan con esa idea de esas estéticas vegetales, no. de lo vegetal como el diseño de lo vegetal, básicamente no. y cómo determinados cultivos también han servido como recurso, pero también cierran, pues esas historias de domesticación y de distintas comunidades. No un poco reducidas a esa condición de objetos, no. Entonces sí que por ahí quiero seguir investigando.

No sé si será una continuación del lúpulo o si empezaré a trabajar sobre otras plantas, pero bueno, la idea es seguir un poco por ahí. Genial. Pues nada, por mi parte, simplemente agradecerte, Susana, como toda la generosidad de contarnos cómo esta investigación, no de abrirnos este laboratorio, eh colectivo de investigación alrededor de y de producción, no alrededor de de esta planta tan tan curiosa y nada invitar a a también a quienes nos escuchen. Pues a a que miren por la ventana, no cuando pasen por la carretera por estas zonas. yo creo que desde desde el seis, incluso yo creo que se ven como con estos extraños cultivos, no como tan altos, tan verdes en ocasiones con estas estructuras tan extrañas, eh, invitarles también a que a que investiguen un poco más alrededor de las de las plantas y de los cultivos que nos rodean y que y que rodean a todos los territorios. Sí, sobre todo pensar en todo lo que encierra lo amargo, no, porque al final creo que vivimos en un mundo. demasiado azucarado. Entonces recuperar esa relación con con los sabores amargos. Creo que bueno. es interesante. Nada. Gracias a vosotros por la invitación. Nada. Tendremos que abrazar la amargura. Muchas gracias, Susana.

Gracias a vosotros. Un abrazo.

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Luis Díaz Díaz es, sin duda alguna, uno de los fotógrafos de arquitectura y editorial más reconocidos a día de hoy dentro del panorama español. Son innumerables los estudios que han sido retratados por su cámara. Especialmente una generación joven que ha encontrado en él una mirada acorde a sus intereses y preocupaciones. A apenas un par de kilómetros de su campamento base en el barrio del Sar en Santiago de Compostela, desde el corazón mismo de La Ciudad de la Cultura de Peter Eisenmann hoy nos reunimos con él para no sólo inaugurar esta serie de podcasts, sino para conversar en torno a su papel en la producción de imágenes e imaginarios arquitectónicos.