Fuera de tiempo, con Rodrigo Delso
Episodio 8. Fuera de tiempo con Rodrigo Delso
Desde hace unos meses llevamos dando vueltas al tiempo. Un tiempo que se enuncia siempre múltiple: atmosférico, cronométrico, geológico, instantáneo, escaso, dilatado…Un tiempo que se manifiesta como cansancio, pereza, letargo, como ansiedad y actividad constante. Un tiempo que ya no se mide por la posición del sol o las estrellas sino que está inscrito en todos y cada uno de nuestros momentos de nuestras vidas. Un tiempo global, medible, parametrizable. Un tiempo fuera de sí. Un tiempo que hay que pronunciar en plural, que rehúye unadefinición única, volviéndose múltiple y voluble.
Este tiempo juega un papel fundamental en cómo entendemos y vivimos el espacio arquitectónico, lo atraviesa y lo define.
Para entender mejor el tiempo en el que vivimos nos reunimos en esta octava sesión del podcast Nuevas Coordenadas con el investigador y docente Rodrigo Delso Gutierrez. Alguien que ha dedicado un valioso tiempo de su vida a comprender la relación entre tiempo y entorno construido, desde los sistemas automatizados que controlan el tiempo y el espacio hasta como este puede ser también un arma de guerra, o un tiempo encarnado en los muros pétreos de un monumento fascista.
Nuevas Coordenadas
Un pódcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlebooth como directores editoriales del BlogFQ en su etapa 2024-2025.
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ya no. de por raras. No. nuevas córdenas. Bienvenidos a nuevas coordenadas, un podcast de la Fundación Arquia conducido por Bartlewood y con diseño sonoro de Mouray. desde hace unos meses llevamos en este blog dando vueltas al tiempo. un tiempo que se anuncia siempre múltiple atmosférico, cronométrico, geológico, instantáneo, escaso, dilatado. un tiempo que se manifiesta como cansancio, pereza. letargo como ansiedad y actividad constante. Un tiempo que ya no se mide por la posición del sol o las estrellas, sino que está inscrito en todos y cada uno de nuestros momentos de nuestras vidas. Un tiempo global, medible, parametrizable, un tiempo fuera de sí, un tiempo que debemos pronunciar en plural. que rehúye una definición única volviéndose múltiple y voluble. Este tiempo juega un papel fundamental en cómo entendemos y vivimos el espacio arquitectónico, lo atraviesa y lo define para entender mejor el tiempo en el que vivimos. Nos reunimos en esta octava sesión del podcast Nuevas coordenadas con el investigador y docente Rodrigo Delso Gutiérrez, alguien que ha dedicado su un valioso tiempo de su vida. a comprender la relación entre tiempo y entorno construido desde los sistemas automatizados que controlan el tiempo y el espacio hasta como este puede ser también un arma de guerra o un tiempo encarnado en los muros pétreos de un monumento fascista. Rodrigo, aunque ya nos conocemos, es un placer poder charlar estos minutos contigo. Así que muchas gracias por por aceptar la invitación y por haber encontrado este este tiempo. Hola, a vosotros también. Gracias.
Rodrigo, mira, para empezar, te quería preguntar porque tú has abordado el tiempo desde múltiples miradas y y con múltiples casos de estudio. Eso es algo que nos gusta mucho de, de, de tu trabajo. La, la capacidad poliédrica podríamos decir no. y has abordado el tiempo desde una variable. que no siempre se tiene en cuenta, al menos en arquitectura, no o que se tiende como secundaria frente al espacio o frente a la materia. y sobre todo, que cuando se invoca. Nos da la sensación, por lo general, que siempre atiende a discursos que tienen que ver con la permanencia, con la historia, con la pátina o con la ausencia de de tiempo. valga la redundancia, no, pero sin embargo, vemos como desde otras posiciones, desde otros campos de conocimiento, desde otros discursos, el tiempo es algo fundamental la sociedad 24/7, la falta de tiempo, la sociedad del cansancio, la modernidad líquida para ponernos en situación. Rodrigo, ¿por qué has decidido dedicarte a investigar el tiempo? Bueno, pues yo la verdad es que para mí es una obsesión personal, ¿no? Porque como dices, miro a muchos sitios y la verdad es que cuando lo pienso solo, solo me doy cuenta de que de que lo miro de una forma temporal, ¿no? que siempre me obsesiona eso como una obsesión personal. que la verdad, no sé por dónde viene. No sé si puede ser que desde pequeño he tenido una vinculación muy grande con la naturaleza en una familia de agricultores, de recogedores de setas, no? y estar constantemente inmerso en esas realidades que son totalmente eh temporales.
Pues, pues no sé si ahí hay alguna alguna parte de la obsesión, ¿no? Lo que sí que recuerdo es que cuando estudiaba en la carrera de la carrera de arquitectura en la ETA sí que me impactaba mucho, ¿no? como siempre se hablaba de metros, de áreas, de volúmenes. pero nunca de estaciones del día y la noche de la evolución de los edificios. Muy poco, no era muy difícil encontrar tiempos de resistencia, discursos distintos a esa obsesión del espacio, no? Cómo cómo hay tanta libertad, no en la carrera y en la profesión y en cómo se entiende el proyecto. No, no solamente el profesional de la arquitectura. Hay una grandísima libertad en la manipulación. de la geometría y de los espacios. Podemos crear montones de formas que si curvas, que si gusanos, que si cuadrados, que si cubos no, pero a la vez, eh solamente entendemos una una forma, una forma de tiempo. No, o sea, es es muy rígida. Al menos mi formación fue muy rígida en cómo entender el tiempo y ese tiempo, claro, es el tiempo de del del reloj no o como dices tú también el de la eternidad, que sí que se ha trabajado, no, pero principalmente el tiempo del del del reloj, no. O sea, cómo podemos mover grandes masas de tierra de materiales de recursos de forestar espacios como bosques, pero a la vez, no pensamos en ningún otro tipo de forma de tiempo que no sea la que está medida por el reloj, no y que al final, incluso ese tiempo lo entendemos como un espacio, no como una línea. No. O sea, el tiempo es una línea y por lo tanto, si es una línea, podemos trabajar con ella como con el espacio. La podemos dividir, cortar, entonces separar, repartir, comprar y vender, ¿no? Y esa y esa reducción de de algo de una entidad tan abstracta a su forma espacial a través del reloj. Pues es algo que siempre que siempre me me ha impactado, ¿no? Y y hoy pensando en esta entrevista, la verdad es que me acordaba. de Pepe Mujica, no, que tiene muchas reflexiones muy interesantes, no, pero pero tiene una muy específica con respecto al tiempo y al consumismo, no en el que habla de
que es miserable no cambiar tu tiempo, no en esa reducción del tiempo a la línea tu tiempo de vida por unas monedas, no? y claro, la temporalidad y la entidad tiempo es mucho más que esa que esa línea que se compra y se vende. hablas como de ese tiempo moderno, no de ese tiempo. Tan industrial, no de parametrizar, de intentar como optimizar hasta el máximo posible y de alguna manera somos herederos de eso. Te quería preguntar si hay alguna diferencia entre ese tiempo moderno de la fábrica del 888 al al tiempo contemporáneo, al tiempo que habitamos o de qué otras maneras también podemos. Decías que en la escuela se enseñaba una manera de de entender el tiempo, ese tiempo lineal. Pero qué otras maneras de qué otras maneras podemos agenciarnos de ese tiempo. Bueno, la claro, al enfrentarnos a a esa, a esa realidad temporal del reloj. Claro, es simplemente una reducción, eh? digamos intelectual, no, que para mí tiene que ver también con una reducción. de la complejidad que significa pensar la vida en movimiento, no y es muchísimo más fácil pensarla y por lo tanto, proyectarla de manera estática. No la congelamos, la analizamos, la pensamos y entonces actuamos sobre esa realidad congelada, no? pero cuando efectivamente hablamos de otros tipos de tiempo, hay muchas formas, incluso dentro de de esta del reloj de pensarlo de otra manera. No tenemos a mí hay un libro que me que me impacta mucho, que es que es un cuento muy cortito de Stanislav Lem, que se llama un minuto humano, no?
que básicamente habla de todas las cosas que ocurren en un minuto en el planeta Tierra, no? y cómo se superponen y ahí se simultan. montones de de realidades al mismo tiempo y casi se apilan, se golpean y se aglutinan, una especie de de de all together, no ahí todo junto y claro, eso es en pensándolo en la simultaneidad del propio del propio reloj. Pero para mí hay otros tiempos que son muy interesantes, como puede ser pensar en el propio tiempo personal, no? O sea, Para mí hay una, no sé, supongo que nos pasará a todo el mundo lo mismo, ¿no? que hay un tú eres de una manera en un contexto familiar, en un contexto profesional, subido a una tarima, sentado en un banco, eh, por la noche no es lo mismo que por la mañana, ¿no? Y esa y esa variabilidad, eh, que existe inherente, ¿no? a a a a vivir en una realidad que es en la que pasa el tiempo, claro. te hace pensar que efectivamente, esto que nos decía la carta de Atenas no que debemos tener barrios para dormir, para trabajar, para zonas para circular y otras para recrearse. Es algo muy extraño, no, porque hay muchas otras formas. temporales que y cosas que nos pasan a lo largo de nuestro día y a lo largo de nuestra vida, que no están tenidas en cuenta más allá, por supuesto, sin entrar en el tema de los ritmos y de las distintas, eh, posibilidades temporales que tiene cada cada persona. Hablando de de ciudad y de esa ciudad funcional que que comentabas para nosotros cuando preparábamos así este como estas pequeñas preguntas que lanzarte. hay un ejemplo que que que para nosotros es famoso que te hemos escuchado tanto a ti como a a Acho Amán, a la que aprovechamos para mandar un saludo asíncrono que que es una pregunta muy, muy boba que qué pasaría si los semáforos durasen siete minutos en vez de uno, ¿no? Eh, de alguna manera en esta pregunta o en esta reflexión vemos cómo esa ciudad dominada por el tiempo. Esa mencionas en, en, en tu trabajo el término cronópolis, no, e, de alguna manera era una invitación a entender el tiempo como una herramienta que moldea y define los
espacios, ¿no? Y yo te quería por entrar también en, en el terreno de del urbano o de esa dimensión urbana. eh? ¿De qué manera esta gestión del tiempo está definiendo las ciudades no ya modernas, no es la de la carta de Atenas, sino las ciudades del del 2025. Sí, claro. nosotros también hay una historia aparte de esta que tenemos Achu y yo, que es muy interesante, no, que ya no es una historia, sino que es un hecho histórico, no, que es que hasta vamos hasta casi finales del 19 en la ciudad alta, en la plaza, en la torre que preside la plaza de la Ciudad Alta de Bérgamo sonaba las campanas. había 140 repetites. ciones de campanas exactamente a las 22.00 h. No esas 140 campanadas duraban los 10 minutos que tardaban en cerrarse las puertas de la muralla veta, las puertas que cerraban la ciudad, de tal manera que todas las personas que trabajaban extramuros cada vez en el momento en el que veían esa primera campanada, pues se apresuraban y corrían y subían a la ciudad, no a entrar a pasar esa muralla, porque si no tenían que pasar toda la noche. extramuros con todo lo que eso significa, no de de de peligro, eh y y de estar fuera de tu casa, no? Entonces, por supuesto que el tiempo tiene una variable. Es una variable fundamental en la creación de de de ciudades, no? Y en la ciudad contemporánea hay muchos diagnósticos bastante, bastante. interesantes. No, a mí me gusta mucho imaginarme historias en las que se modifica alguna pequeña cosa del tiempo y y y ver cómo afecta esto a la arquitectura, que tiene que ver con qué tiene que ver con el que tiene que ver con el semáforo? No, pero pero claro, si pensamos hoy en nuestra en nuestra ciudad de hoy, donde parece que que imagi. immaginemos que estuviese prohibido esperar, no? O sea, todo todo el mundo todo el rato tiene que estar siempre en movimiento y no pudiesen pararse, eh? De ninguna manera, no, que es un poco la utopía del presente, no del presente de la ciudad, no que que en la que en la que las calles y las plazas son Literalmente
y, desde el punto de vista legislativo lugares para ir de un sitio a otro, no que no tienen ningún valor en sí mismo, ¿no? Entonces son casi como pasillos, ¿no? O sea, las plazas y las calles son como pasillos entre el Primark y y la cafetería o entre tu oficina y tu casa y son casi como como molestias en tu en tu día. en tu día a día, no. Entonces, claro, si pensamos en esa condición de la espera, no y y del tiempo de esperar y sus espacios asociados. Pues claro, empezamos a a entender muchas dinámicas de lo que ocurre en lo urbano, ¿no? ¿Qué pasa con con contemplar? ¿Qué pasa con con descansar? No sé, por ejemplo, la noche que es otra temporalidad, eh? muy extraña en la ciudad contemporánea. ¿Qué pasaría si todas las, toda la todo el digamos todo el día. Fíjate, el día es no es la noche, no? O sea, si siempre fuese si siempre fuese de noche, como serían nuestros espacios urbanos, no? y y como si estuviésemos siempre despiertos. No, yo creo que hay muchas historias que ficciones que no son tan ficción, sino que nos hablan mucho de los marcos de pensamiento temporal con respecto al reloj y con respecto a las respuestas que se dan en el urbanismo, favoreciendo la circulación, favoreciendo el movimiento, el transporte, el desplazamiento del hogar a la oficina de la oficina al hogar, no. O sea, claro, en una no sé una utopía o distopía no muy extraña que podría pasar en la ciudad contemporánea es que un ideal podría ser que todas las personas se moviesen todas al mismo ritmo todo el rato, de tal manera que no hubiese nunca ningún atasco, no o bueno, yo creo que que ahí hay claramente un potencial de pensamiento sobre
cómo. el cómo se están estructurando estas ciudades y sus ritmos y cómo cada vez parece que los ritmos y las temporalidades urbanas, en vez de tender a la diversidad, tienden a la homogeneización. No, porque el tiempo del reloj es es durísimo, no? Y los 888 son eh, son paradigmas que que aunque estén siendo fagocitados por otras formas, son son muy duros, ¿no? de separación de de de de formas espaciales, no que se materializan ahí. Total mencionabas la cuestión de los ritmos y la diversidad de de tiempo y me estaba como acordando de de una conversación que tuvimos con con Iago Carro. Ya no sé si fue en el micrófono o fuera de micrófono donde donde proponía un poco desde el estudio de las personas mayores que como normativa urbanística, por ejemplo, cada vivienda o cada edificio tuviese un espacio para banco en la calle. No, porque precisamente lo que igual es recorrer. Y yo pienso en lo que tardaba mi abuela, por ejemplo, en recorrer una una calle, una persona mayor, no, ese ese tiempo, ese ritmo no tiene nada que ver con un ritmo de un cuerpo productivo de un cuerpo joven atlético, no? y de repente, claro, simplemente atender a esa diversión. de de tiempos de repente y lo argumentaba muy bien. requería de esa necesidad de de tener un banco, no precisamente para poder disfrutar o simplemente por una cuestión de salud, de de falta de energía, de poder atender a esas otras realidades que parece que Que no existen y me parece como que eres generoso desde una ciudad como Madrid hablar del 888 y no hablar del 24/7, no de ese, de ese tiempo sin descanso, no parece o ese tiempo fuera de fuera de quicio.
Pero mira otra cosa que que nos interesaba y que mencionábamos al, al, al principio es como muchas veces en los discursos de arquitectura cuando aparece el tiempo. es casi como una negación o como que la arquitectura de alguna manera viene a negar el tiempo a congelarlo. No lo vemos en la arquitectura monumental, eh? en todas esas derivadas o un poco en esa en esa herencia que tenemos de de cuando cuando los arquitectos eran eran grandes y eran importantes, ¿no? Y de cómo esa herencia de lo mon- monumental ha ido permeando en tantos discursos casi casi cotidianos, no que niegan el tiempo que transforma, que altera tu tu preciada obra, no esa pátina que ya ni se valora o ese paso del tiempo, ese esa ruina, ese, esa transformación, esa posocupación que ya no se valora porque de alguna manera la arquitectura niega el tiempo no esta idea de música congelada o tiempo congelado, podríamos decir no. y precisamente respecto a este tiempo congelado y saltando a otro de de tus miradas y en esa búsqueda de la eternidad has explorado desde tu trabajo una arquitectura infame, no una arquitectura que desde su diseño buscaba esta cuestión de de negar el tiempo o aspiraba a la eternidad. Estamos hablando de de del valle de de Cuelgauros, no de ese complejo monumental, eh, ligado al franquismo. Eh, sin embargo, y te quería preguntar porque lo has hm. Lo has estudiado? Lo has trabajado cuando alguien lo visita cuando alguien está allí, tal vez no es algo que sea explícito. Es una arquitectura. Tiene esa monumentalidad, eh? Es evidente el anacronismo que supone.
Pero de qué manera podemos entender esa voluntad de de trascender el tiempo, no de cómo se proyectó una arquitectura que anhelaba estar fuera del del tiempo. Claro, el el, eh claro, hay para mí hay una cosa que que desde el punto de vista de temporal es es importante en la cuando miramos a la arquitectura y es que, eh, está siempre en su tiempo, ¿no? porque estar está no el el tiempo. De hecho, el tiempo eh coloca a los objetos inmóviles que nunca son inmóviles, no, aunque sean pretendidamente inmóviles, independientemente de las intenciones de sus creadores. los colocan en un sitio en otro, ¿no? Y yo creo que esa es una, eh, desde mi punto de vista, una buena noticia, no, porque siempre es una fuente de resistencia que el tiempo pase, ¿no? porque nos regala gratui nos lo regala gratuitamente. No esa esa resistencia. El tiempo pasa y pase lo que pase. Lo que pasa es el tiempo y lo único que sabemos es que no deja de pasar. No, eso, eso para mí es una es una buena noticia en la que no tenemos que hacer nada, eh? Simplemente dejamos que funcionen, no los engranajes, no de de ser un ser vivo, ¿no? Entonces creo que que que claro, además nos permite pensar, eh, sobre todas esas imposiciones y esos intentos de dominación que la arquitectura nos plantea, No? por supuesto, la idea de eternidad también es una es otra forma de tiempo, no? Y como has dicho, no es una de las pocas formas de tiempo que que están presentes como en el debate arquitectónico en este tipo de arquitecturas como el valle de cuelgauros y que y que claro, el asunto es que están ahí, no, pero las intenciones frente a las realidades con el paso del tiempo son totalmente son totalmente distintas. No, yo creo que el valle. en concreto y con unas intenciones radicales, no sobre su perpetuidad en una línea de tipologías arquitectónicas como los monumentos que siempre como punto de partida tienen esa esa visión atemporal, no de congelar una historia y, por supuesto, al congelar una historia. la realidad es que lo que lo que haces es
pretendes ocultar otras historias, no? O sea, congelas una para ocultar todas, eh? las demás, eh, creo que claro, es un es un lugar de conflicto, no? porque pretender algo que es imposible, no como es perpetuar un relato sobre unos hechos históricos a través de hormigones, piedras y materiales. Es una cosa extrañísima, pero en realidad también es un poco la sigue con esta idea, no que que comentábamos al principio que tiene que ver con la incapacidad del arquit. o de los proyectos edificatorios. Perdóname solo de lo edificatorio de pensar otras formas que no sean la congelación del tiempo o la reducción del tiempo para tener unas formas variadísimas espaciales, no? O sea, para mí hay una cosa que también me impacta siempre mucho, que es que cuando miramos a las utopías del cine, las utopías del cine, eh las utopías arquitectónicas del cine. de alguna manera o desde el punto de vista temporal son la misma ciudad. No es mucho más compleja tridimensionalmente porque los coches vuelan, ¿no? y en vez de estar en el suelo, pues hay miles de capas de circulación de coches, pero siguen siendo, eh, eh, siguen siendo los coches, ¿no? y y y es muy difícil pensar en arquitecturas que sean otra cosa que esta. claro, el valle no se enfrenta a la a la radicalidad, no a la intervención sobre la naturaleza con unos símbolos brutos. con un peso literal, no en toneladas, eh absoluto, con un con un objetivo brutal de de diseño que tiene que ver con la dificultad de intervenir sobre él. Entonces, claro, ahí hay un hay un asunto que también, eh, no solamente tiene que ver con lo ideológico, sino que tiene que ver con el uso de la arquitectura en su forma más permanente y más espacial y más hardcore, no? y es verdad que es muy difícil pensarlo de otra manera. No hay una para mí hay una frase de Hin Bey que me encanta, que es que es búscate la vida, búscate la vida, no un estilo de vida, no? y y claro, todas estas todas, esta arquitectura del Valle de los Caídos, que es el valle de Colgauros, que es un que es
un que es radical en esto, no en la venta de un estilo de vida, eh? sigue una historiografía o una línea de pensamiento de la arquitectura en la que su única solución es el espacio. No, no sabemos cuál era exactamente la pregunta. En este caso sí, pero en muchas otras arquitecturas no sabemos exactamente cuál era la pregunta, pero la respuesta es siempre el espacio y de hecho, el plan en la ley del suelo española lo que nos dice es que su objetivo principal es dimensionar de forma armónica, dimensionar espacialmente de forma armónica la vida social o algo. Es una frase muy parecida a esta. Entonces, claro, el valle es un ejemplo que nos impacta por lo ideológico, pero también su arquitectura es muy impactante porque es radical en esto. O sea, queremos congelar un estilo de Lo que pasa es que el tiempo es innegable y claro, nos llega y nos parece nos parece rarísimo ese estilo, ese estilo de vida, ¿no? Y no solo solo rarísimo, sino que estamos en contra, ¿no? Y entonces eso nos permite revisitar, ¿no? Porque el tiempo tiene tiene este tiene este regalo gratuito que comentaba antes que es que es es inevitable, ¿no? Y es innegable su paso. Mhm. por saltar como de una arquitectura que encarna, eh gran violencia, podríamos decir simbólica, pero también podríamos entrar en lo en lo material o en su construcción, como es el valle de Cuelgauros y saltar a otra que creo que es mucho más explícita y sobre todo, también por el por el tiempo que nos ha tocado vivir o el tiempo en el que estamos el tiempo real. Probablemente si consultásemos ahora mismo el móvil. veríamos una cuenta creciente de de muertos por por algún bombardeo o algún ataque a un hospital a un campo de refugiados en medio de un de un genocidio retransmitido en tiempo real al pueblo palestino por parte de de Israel. Pues me parecía también como detenerme. Me me me parecía pertinente detenerme contigo en contigo y con la audiencia, aunque sea nada como una pregunta, unos instantes en en cómo el tiempo y la arquitectura también se pueden volver un
arma de guerra. Tú lo Lo lo trabajaste también en tu investigación y hace poco publicaste un un texto muy corto y muy fácilmente accesible al respecto en en archivossini, eh, acerca de cómo precisamente, eh? Israel está usando el tiempo también como un, como un arma de guerra. y me gustaría que nos contases un poco más al respecto. Sí, claro. O sea, claro. Es un nosotros, ehm. con Amnistía Internacional, eh? Bueno, más que con Amnistía Internacional. La realidad es que fue Oye, eh, un momento. ¿Sabes, Rodrigo, que estás por aquí y quieres ir a ver una cosa que está pasando y esa cosa era que el Tribunal Supremo de Israel había condenado a un entorno doméstico a ser llenado de hormigón, no? Entonces, un entorno doméstico en el este de Jerusalén. Entonces fueron dos hormigoneras. eh, a un a Abu Tor, que es un barrio del este de Jerusalén, una zona del este de Jerusalén. rompieron una ventanilla. de la casa, una ventana de la casa. Metieron un tubo y descargaron las dos, eh? Las dos hormigoneras no dentro del cuarto. Es decir, que echaron un una unas cuantas toneladas de de cemento. Eh, dentro del dormitorio, eh? del dormitorio de una persona. No, este era un castigo que que se ha utilizado, eh, en 12 ocasiones, eh? para, eh.
condenar de alguna manera a los asaltantes o presuntamente asaltantes palestinos sobre personas del Estado de Israel. No en este concreto fue esta persona murió durante el arresto, pero seis meses después, el Tribunal Supremo condenó a su dormitorio a ser rellenado dormido. De hecho, su dormitorio no era su propiedad privada, sino que era la propiedad de su hermano y su familia. Por eso no rellenaron toda la casa entera, sino simplemente su dormitorio, no? Entonces, claro, esta esta estrategia tan extraña, eh? Claro, yo me la encontré y y a mí lo claro, eh, para mí es, eh, eh, el uso de la arquitectura como arma de guerra y también como contramedida de co- como medida de contrainsurgencia es algo que está súper explorado, no por Ian Weisman, por un montón de gente, ¿no? eh, pero claro, este caso concreto era muy distinto porque lo normal o lo lo lo lo que solía hacer anteriormente a este a este castigo de hormigón era la demolición de las casas. No, tú cometías un atentado o presunto. lo cometías contra el Estado de Israel y demolían tu casa. Pero en algún momento esto pensaron en sus propias palabras, no que era algo inhumano, porque por supuesto, esto va contra la Convención de Ginebra, no es es castigar población. eh, civil. No decidieron que llenarlo de hormigón era mucho más, eh? Mucho menos, eh? No sé cómo decirlo como mucho menos horrible. No, no lo sé. Entonces, pero claro, cuando tú lo empiezas a entender esto. un producto o una estrategia arquitectónica es muy distinta a la demolición de las casas o al sellado de las casas, porque en otros casos se sellaban las puertas y se prohibía la entrada a ese espacio, no, pero al llenarlo de hormigón, la puerta permanece abierta, pero lo que hay dentro, por supuesto que no es una casa, no? y hasta los propios comandantes y de las fuerzas armadas te decían que claro, que esto era una medida de contrainsurgencia para que los padres pudiesen hacerle entender a sus hijos la carga que tenía,
tenían sus acciones sobre su familia. No, Estas son las declaraciones también que recogimos en en este caso. entonces, claro, es una medida directa punitiva contra población civil. pero que significa introducir un material cuya vida útil es de unos trescientos años, no dentro de una casa que claro, por supuesto, resignificarla, reconstruirla, deshacer ese llenado de hormigón tiene es es de una complejidad y de una inversión económica tremenda, ¿no? Entonces, claro. que desde desde mi punto de vista, este esta arma de contrainsurgencia en el este de Jerusalén tiene unas implicaciones temporales completamente distintas a la demolición. No es una especie, quien quiera poder leer el documento, no. y tiene mucha mayor complejidad, pero es una especie de estrategia monumental para monumentalizar un acto de violencia y que pertenezca y se integre con el entorno urbano, porque son recorribles estas casas no se pueden entrar por las ventanas por las puertas, a pesar de que el hormigón llegue a estar hasta dos metros de alto. Se ven las fotos hundidas de la casa, por supuesto, no hay tiempo para desalojarla, eh? Bueno, es una es una estrategia que que nosotros vinculamos también con muchas estrategias del mundo del arte, porque sabemos que el mundo de la arquitectura, el ejército israelí ya estaba tomando muchas referencias incluso del mundo de la filosofía y de la teoría crítica y nos parecía que era un paso.
importante en el uso o en la transformación de estrategias del mundo del arte en estrategias de guerra, no. y por supuesto, en lo que estamos viviendo, vamos, lo que están viviendo el genocidio que que está viviendo el pueblo palestino actualmente. Desde luego, el pensamiento temporal es absoluto. No es un es una cosa de la que, eh las fuerzas armadas israelíes son totalmente conscientes, no? Y yo recuerdo la primera, una de las primeras frases de de del presidente israelí fue que Gaza nunca iba a volver a ser como había sido. No, pero es que literalmente, claro, o sea, es completamente demolida. Nunca va a poder ser los tiempos que allí se produjeron nunca se van a poder volver a producir de la misma manera y no se va a volver a a poder reproducir, no? y son usos en este caso. a través de la destrucción, además de la muerte no brutal, eh, de transformar, eh, el tiempo a través de de de de la intervención sobre la arquitectura, no en esta de una manera muy de una manera radical, no como es la destrucción total o de maneras más complejas, como en el caso del este de Jerusalén rellenas de hormigas. se me venían a la cabeza, eh? como dos estrategias más que creo que tienen que ver con esos con la diversidad de tiempos, no que uno puede puede llegar a comprender y todos bajo este paraguas, no de la de la de la guerra, eh? en torno al eh en torno al el espacio construido y se venía a la cabeza precisamente como es como dos referencias que menciona Leopold Lambert en la política del buldózer. No, una es la del Knock on the roof. No esa idea de muchas, eh, antes del del del 7 de octubre, no esta esta política de de misiles, eh, que alertaban a la población de que su vivienda iba a ser bombardeada, ¿no? Y realmente cómo esos tiempos, esos tiempos establecidos por el ejército israelí.
de advertencia no eran suficientes y llegaba el segundo impacto, que era el impacto letal, no ese tiempo inmediato. y por otro lado, claro, ese otro tiempo que mencionabas antes respecto a la construcción de del valle también que era el tiempo de la naturaleza, no? y todas esas todos esos asentamientos renaturalizados no a través de las plantaciones de de especies vegetales, no y de repente vemos ahí pues precisamente esa diversidad de tiempos que de la que tú hablabas, como también están presentes, incluso en en en las estrategias más más infames, eh? Rodrigo, no sé si no sé cómo vamos de tiempo. Te, te planteaba antes como dos opciones posibles. No sé si quieres cerrar con un sabor de boca algo menos amargo y pensar en clave propositiva para, para volver un poco a tomar aire después de de sumergirnos, no en este eh? Bueno, pues en el mundo que nos ha tocado vivir y en en en esos tiempos difíciles y te quería preguntar, eh, de qué maneras podemos agenciarnos del tiempo ya no sólo como como arquitectos y arquitectas en nuestras prácticas espaciales, sino de alguna manera cómo podemos incluir el tiempo en en nuestros repertorios para ayudarnos a pensar. de otra manera a pensar otros futuros a pensar otras otras posibilidades de de habitar o de coexistir con el tiempo o con los tiempos. HM.
Vale, gracias, Antonio. y voy a aprovechar también para comentar un poco para cerrar, eh, lo que me has contado de Iago, que también me han venido ahí varias ideas cuando lo estabas diciendo. Pero claro, yo hay una cosa que trabajo mucho con lo digital, ¿no? y otras formas arquitectónicas que no tienen que ver con lo con lo material, ¿no? Y para mí es verdad que en un mundo en el que todo se ve lleno, no en esta volviendo a esta historia, no de que todo es espacial. y si todo es espacial, todo tiene que estar todo el espacio tiene que estar. lleno, no? y que todo el espacio debe estar ocupado y que ese espacio debe ser productivo, no para mí muchas veces la arquitectura más digital o una de las arquitecturas más digitales y temporales podría ser ser dejar, eh podría ser dejar vacíos, no bolsas de territorio, reservorios de tiempo en los centros, no, porque, eh para que otras generaciones puedan pensarlo, no otros colectivos, otras personas no diferentes a los de a los del presente. Para mí esto tiene mucho que ver con con esa idea de de Yago y su investigación sobre sobre las personas mayores y su espacio en la ciudad. No, porque también solemos pensar a mí. cuando lo estabas contando me venía a la cabeza. Claro, cómo sería la ciudad de la misma edad, como si todo el mundo naciese y muriese a la vez. No todos creciésemos o todas creciésemos y todos los animales creciesen a la vez y sería una ciudad de una sola generación como se leía esa no. Y tenemos también, por ejemplo, la peli de Benjamin Button no si naciésemos ancianos, si fuésemos rejuven. venciendo cuáles serían las prioridades de de de esa ciudad, ¿no? o, por supuesto, otra. Bueno, otra que también es muy cinematográfica, ¿no? como si fuésemos inmortales y estériles, no?
Seríamos siempre los mismos seres vivos para toda la eternidad, no? Entre otras cosas, no podríamos comernos y alimentarnos entre entre nosotros, ¿no? porque, eh, seríamos recursos. recursos limitados, ¿no? Entonces para mí, la verdad es que pensando en esa en esa idea, eh, de que de que hay de que todo también tiene que ver con una perspectiva, ¿no? Y lo que para mí es una cánica para un astronauta es el planeta para un microbio es un resto celular, ¿no, eh? si somos capaces de incorporar no una cosa muy sencilla no es que que que que entendamos que hay distintos ritmos hetero temporales que cada persona tiene sus propios ritmos y que pensemos en intervenciones no tanto edificatorias, pero sobre todo a nivel urbano que en el que podamos elegir los tiempos, no y y no se puedan y no se tengan por qué priorizar los tiempos del desplazamiento, eh oficina trabajo, no, que es que es el es el 90 %, prácticamente el 87 % de los desplazamientos en la ciudad de Madrid y que implica que el 66% del espacio público de la ciudad de Madrid está cubierto de asfalto, ¿no? O sea, algo tan sencillo como que nuestros planes urbanos no consideren que la única forma de de tiempo es el es es el del reloj y llegar lo más rápido de tu casa al trabajo y del trabajo a tu casa. pues nos permitiría trabajar con ideas de eh de un urbanismo que permita acelerar a quien quiera acelerarse, pero a quien quiera detenerse, que se detenga, ¿no? y y y y poder trabajar en una en una, al menos al menos en una ciudad de diferentes velocidades, ¿no? Y yo creo que eso es algo que no es nada. extraño ni ni ni fuera del mundo, no, pero claro, en una ciudad que fomenta en el que el protagonista es el que va más rápido. Pues bueno, simplemente poder poder permitir otras formas, otras velocidades urbanas, pues sería perfecto, pues con esta reflexión. Creo que podemos cerrar el episodio de hoy con esas otras compensar esas otras velocidades. No me gustó mucho lo que decías de acelerar quien se quiera y detenerse quien se quiera. Me pareció,
eh? algo bonito, no para entender esos ritmos de de la ciudad. Así que creo que con eso podemos cerrar. Así que agradecerte tu tiempo, Rodrigo, tus tus tus tiempos y te devolvemos a los tiempos de la de la universidad que te hemos que te hemos robado durante durante estos minutos. Así que muchas gracias por por haber participado a ti también. y muchas gracias, Antonio.

